Los datos genómicos y el registro fósil aportaron evidencia de un origen evolutivo único para todos los grupos incluidos en Neogastropoda (Imagen Ilustrativa Infobae)En casi 700 especies de caracoles marinos se detectó un auge de diversificación en el Cenozoico temprano y se identificaron 4 nuevas familias de Neogastropoda, lo que aportó evidencia de un origen evolutivo único para este grupo.Un equipo internacional llevó a cabo el trabajo, con la colaboración del Museo Sueco de Historia Natural, y utilizaron tanto análisis conjuntos de colecciones científicas como de fósiles y datos genómicos.Según la publicación de Zoological Journal of the Linnean Society, el trabajo se centró en un orden de caracoles marinos que reúne alrededor de 16.000 especies conocidas, aunque los investigadores señalaron que todavía existen muchas sin describir.PUBLICIDADSe trata de animales depredadores y carroñeros del fondo marino, reconocidos por sus conchas y por una historia biológica extensa que aún presentaba preguntas abiertas sobre el parentesco y el momento de aparición de sus grandes linajes.La investigación identificó 4 nuevas familias de Neogastropoda y propuso una nueva clasificación para este grupo de caracoles marinos (Gentileza, estudio Filogenia, clasificación e historia evolutiva de los Neogastropod, publicado en Zoological Journal of the Linnean Society)De acuerdo con Phys.org, uno de los resultados centrales fue la evidencia de que todos los grupos que hoy se incluyen dentro de Neogastropoda comparten un solo origen evolutivo; esto significa que descienden de un mismo ancestro común.La investigación identificó 4 nuevas familias, junto con una nueva clasificación propuesta por los autores. El hallazgo ofrece una base para futuras tareas de taxonomía, el área de la biología que ordena a los seres vivos para distinguir sus relaciones y diferencias.PUBLICIDADEste tipo de trabajos resulta necesario porque una parte importante de la biodiversidad todavía no fue documentada y, si no existe un ordenamiento claro, se vuelve más difícil ubicar nuevas especies y entender su pasado.Los ejemplares pequeños, de hábitos poco visibles o de acceso difícil, tienen más posibilidades de permanecer fuera del registro científico. Un estudio en casi 700 especies de caracoles marinos detectó un auge de diversificación en el Cenozoico temprano dentro de Neogastropoda (Gentileza, estudio Filogenia, clasificación e historia evolutiva de los Neogastropod, publicado en Zoological Journal of the Linnean Society)El estudio también modificó la imagen sobre el momento en que surgieron las principales ramas de Neogastropoda. Ya se sabía que la expansión del grupo estaba vinculada con grandes cambios en los ambientes marinos hacia el final de la era Mesozoica, cerca del período en que cayeron los dinosaurios que no eran aves.PUBLICIDADLos investigadores encontraron indicios de un gran episodio de diversificación de linajes durante el Daniano, una etapa del Cenozoico temprano. Ese proceso no había sido detectado antes con esta precisión.La evolución no respondió a un único momento de cambio: la combinación entre fósiles y evidencia genómica permitió ubicar con mayor detalle cuándo aparecieron varias de las ramas que luego dieron lugar a las ramas modernas de estos moluscos.El trabajo se centró en un orden de caracoles marinos con unas 16.000 especies conocidas, aunque los investigadores señalaron que todavía faltan muchas por describir (Gentileza, estudio Filogenia, clasificación e historia evolutiva de los Neogastropod, publicado en Zoological Journal of the Linnean Society)Durante el Cenozoico temprano, los mares se volvieron un entorno más peligroso para los caracoles con concha debido a la aparición de crustáceos y cefalópodos especializados en romper caparazones.PUBLICIDADEsa presión pudo favorecer a los animales con estructuras de concha nuevas y más resistentes. Los linajes que no lograron adaptarse desaparecieron, mientras que aquellos que desarrollaron caparazones más firmes sobrevivieron y dieron origen a las familias conocidas en la actualidad.Algunos grupos actuales pueden parecer familiares a simple vista, aunque en realidad sean bastante distintos de sus antepasados del Mesozoico. La forma externa de las conchas aparece como una pista de cambios evolutivos asociados a las nuevas amenazas.Los investigadores hallaron indicios de un gran episodio de diversificación durante el Daniano, una etapa del Cenozoico temprano que cambió la cronología conocida del grupo (Imagen Ilustrativa Infobae)La investigación mostró el valor de combinar varias fuentes de evidencia para reconstruir la historia de la vida, ya que las colecciones de historia natural aportaron las muestras necesarias para comparar cientos de especies.PUBLICIDADMientras que los fósiles ofrecieron una referencia temporal y los análisis filogenómicos permitieron establecer relaciones biológicas con mayor precisión.Los autores sostuvieron que la sistemática zoológica no solo sirve para describir ejemplares nuevos, sino que permite revisar conocimientos previos sobre la biodiversidad y corregir clasificaciones cuando aparecen datos más robustos.Faltan muchas especies por describir y un ordenamiento más sólido para avanzar y comprender la diversidad e historia de uno de los mayores grupos de caracoles marinos.