La Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil rechazó la manipulación de un cocodrilo de la Costa (Crocodylus acutus) que fue registrada en video y difundida en redes sociales. La entidad advirtió que este tipo de prácticas pone en riesgo tanto al animal como a las personas. El pronunciamiento se conoció este martes 25 de agosto, luego de que se viralizaran imágenes en las que un hombre aparece caminando por un barrio del suburbio de Guayaquil con un cocodrilo sobre los hombros. El reptil tenía amarradas la mandíbula y las patas.La escena generó conmoción en redes sociales por la tranquilidad con la que el ciudadano trasladaba al animal. PublicidadUn hombre causa conmoción en Guayaquil al caminar con un cocodrilo en los hombrosEn este contexto, la Dirección de Ambiente recordó que el cocodrilo de la Costa es una especie vulnerable, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y que está incluido en el Apéndice I de Cites.Para el Municipio, la manipulación de fauna silvestre no debe ser considerada una actividad de entretenimiento. La entidad señaló que acercarse, sujetar o trasladar a estos animales puede provocarles estrés y alteraciones en su comportamiento, además de aumentar el riesgo de accidentes.Sin embargo, el video ya llevaba varios días circulando y, según la Policía, el caso podría tener un desenlace más grave.PublicidadPublicidadFran Huilca, coordinador operacional de la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional en la Zona 8, señaló que otros videos que circularon posteriormente apuntarían a que el espécimen habría sido sacrificado y consumido.Huilca indicó que las autoridades ambientales investigan el caso por un presunto delito ambiental. Según la normativa ecuatoriana, la captura y muerte de un cocodrilo silvestre puede constituir un delito contra la flora y fauna silvestres.El artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece penas de uno a tres años de privación de libertad para quienes, entre otras conductas, tengan, capturen, transporten o comercialicen fauna silvestre protegida.Durante este año, ciudadanos han reportado varios avistamientos de cocodrilos en distintos sectores de Guayaquil. La presencia de estos reptiles ha sido observada en zonas como el estero Salado, canales de la vía a la costa y el río Guayas.Llamado a la ciudadanía y acciones de conservaciónAnte la difusión del video, la Dirección de Ambiente exhortó a la ciudadanía a no normalizar ni compartir este tipo de actos como entretenimiento. También pidió reportar cualquier caso de tenencia o manipulación ilegal de fauna silvestre ante las autoridades competentes.El Municipio señaló que, como parte de sus acciones de conservación, en lo que va del año ha sensibilizado a 18.628 ciudadanos sobre la protección de la fauna silvestre y los ecosistemas.PublicidadTambién indicó que ha colaborado en acciones de rescate y atención de fauna, en coordinación con la autoridad ambiental nacional.Proyecto Sacha se sumó al rechazoLa organización sostuvo que la manipulación observada constituye un presunto delito contemplado en el artículo 247 del COIP y advirtió que sujetar directamente a un cocodrilo representa un riesgo tanto para el reptil como para quien lo carga y para otras personas.Proyecto Sacha explicó que los cocodrilos tienen una fuerza considerable y pueden presentar un comportamiento impredecible cuando están bajo estrés. Por ello, señaló que su manejo sin protocolos técnicos ni equipos adecuados puede provocar accidentes graves.En ese momento, la fundación solicitó a las instancias municipales, zonales y al Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate) desplegar los recursos necesarios para localizar al animal, rescatarlo y realizarle una evaluación veterinaria. Sin embargo, según la Policía, el animal ya habría sido sacrificado.La organización también pidió a la Policía Nacional y a la Fiscalía General del Estado iniciar las investigaciones para identificar y ubicar al hombre que aparece en las imágenes y determinar las responsabilidades correspondientes por el presunto delito contra la fauna silvestre. (I)