La promesa de deportar a los migrantes irregulares plantea un reto mucho más complejo que el discurso de “colombianos primero”: cada caso requiere un procedimiento individual y garantías legales, mientras Colombia tendría que enfrentar enormes desafíos de capacidad, logística y coordinación con Venezuela.25 de agosto de 2026 - 11:00 p. m.Yoamni Navarro (C), de 20 años, carga a un bebé en su casa en el asentamiento humano La Fortaleza, cerca de Cúcuta.