El presidente de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, ha anunciado una campaña de represión contra los inmigrantes y ha ordenado a las autoridades que detengan y deporten a quienes se encuentren en el país de forma irregular o que hayan cometido delitos.
De la Espriella, abogado millonario que solo lleva dos semanas en el cargo, hizo el anuncio el domingo, mientras el país sigue lidiando con las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto, que se cobró la vida de más de 300 personas y destruyó más de 30.000 viviendas.
De la Espriella afirmó que las primeras operaciones conjuntas entre la policía y la autoridad migratoria deberían comenzar “esta misma semana”.
“Que comiencen las operaciones coordinadas para localizar a los inmigrantes ilegales: en primer lugar, a quienes cometan delitos; en segundo lugar, a quienes no hayan regularizado su situación y que tendrán que ser deportados de inmediato”, declaró De la Espriella durante una reunión del Consejo de Ministros celebrada el domingo en Barranquilla, la ciudad caribeña que, en la práctica, se ha convertido en una capital alternativa.
El jefe del Ejecutivo se hizo eco de la retórica de “los estadounidenses primero” del presidente de EEUU, Donald Trump, al afirmar que, a partir de ahora, sería “los colombianos primero, los colombianos segundo y los colombianos tercero”.










