El Gobierno de Madrid ha solicitado este martes que Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia y mano derecha de Isabel Díaz Ayuso en el Ejecutivo autonómico, comparezca ante el pleno de la Asamblea regional para explicar la polémica compra del ático por 6,3 millones de euros. Así, en un escrito visto por EL PAÍS, el Ejecutivo solicita que este político intervenga “a petición propia” ante el pleno “al objeto de informar sobre la gestión patrimonial” de Planifica Madrid, la empresa pública que adquirió el inmueble y lo puso a la venta al día siguiente de que EL PAÍS desvelara lo ocurrido. De esta manera, el máximo responsable de la compañía responde a la petición de explicaciones de la propia Ayuso y del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, para intentar cerrar una crisis que, de momento, no tiene freno.Esto dijo la presidenta en la primera semana de agosto: “Les tengo que remitir a la consejería porque, entre otras cosas, es quien tiene no solo la información detallada, sino los canales de comunicación a tal efecto. Planifica Madrid compra y vende inmuebles a lo largo de todo el año, y de ello no tengo ni la menor idea. No es mi competencia”. Y esto dijo Feijóo el viernes, durante una entrevista en Europa Press: “Patrimonio de Madrid deberá explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina”. Unas horas antes, García Martín ha atendido a los medios en Patones, donde ha vuelto a defender que el Gobierno regional ya ha dado “sobradas explicaciones” sobre la compra, a pesar de que nunca se ha aclarado si se pensaba usar como residencia oficial de Ayuso, quién dio la orden de adquirirlo, cuáles fueron las otras opciones que se barajaron y por qué se compró un ático que no puede usarse como oficina ni tampoco es apto para residencia oficial. “Yo mismo he explicado en reiteradas ocasiones que se trata de un inmueble que fue adquirido para ponerlo al servicio de las necesidades que pudieran tener las distintas consejerías y como apoyo a las sedes institucionales de la Comunidad”, ha indicado el consejero. Según ha señalado García Martín, fueron los incendios de la Sierra Oeste los que cambiaron las prioridades del Ejecutivo y se decidió poner a la venta este inmueble junto con otros cuatro de la Gran Vía para destinar los ingresos a la reconstrucción. Sin embargo, la venta se anunció tan solo un día después de que EL PAÍS revelara la compra, que se había hecho en secreto tres meses antes, y el dinero obtenido de la futura venta no podrá destinarse de forma directa ni inmediata a los afectados por los incendios porque el inmueble no pertenece a las arcas de la Comunidad sino a una sociedad mercantil pública con patrimonio y cuentas propias. El montante final, de lograr venderlo, se quedará dentro de la propia Planifica Madrid tras la operación y la única vía legal de transferirlo al Gobierno regional es esperar al cierre del ejercicio fiscal y realizar un reparto de dividendos, siempre que la empresa tenga beneficios. El inmueble se ha sacado al mercado por casi 400.000 euros más de lo que pagó.El consejero ha añadido que la venta está publicada en los portales de contratación y de Planifica Madrid para que “cualquier interesado pueda adquirir” los inmuebles, y ha atribuido la polémica a “un interés de la izquierda y de la ultraizquierda” por “tratar de tapar” lo que, a su juicio, está ocurriendo en España.Siguiendo al milímetro el guion de Ayuso sobre el ático, el consejero ha cargado después contra Pedro Sánchez, al que ha acusado de ser “un traidor a España y a los españoles”. “Un presidente del Gobierno que estaba descansando en la residencia real de La Mareta mientras que Ceuta era invadida”, ha afirmado. También ha asegurado que “tenía más seguridad el presidente en La Mareta que la que tenían los ciudadanos de Ceuta el día que fueron invadidos” y ha reiterado que “esa imagen de un presidente en chancletas en el Palacio Real de La Mareta le va a perseguir toda la vida”.Nunca antes la inauguración de una nave ni un acto en Patones había tenido relevancia política nacional. Este martes, a las once de la mañana, García Martín acudía rodeado de periodistas a esta turística localidad de apenas 617 habitantes, famosa por ser un excepcional conjunto de arquitectura negra en la Sierra Norte de Madrid, a inaugurar una nave de almacenaje de maquinaria y materiales financiada por el Programa de Inversión Regional y destinada a mejorar el mantenimiento de los servicios municipales.No era para menos: la última vez que García Martín compareció en público fue hace 19 días, el pasado 6 de agosto en Robledo de Chavela por los incendios en la Sierra Oeste de finales de julio. Allí, tampoco aportó ningún dato relevante para desentrañar el misterio que rodea a la compra, ya que dijo lo mismo que hoy: que el piso “se adquiere para ponerlo al servicio de las necesidades que pueda tener la Comunidad de Madrid”.“Están buscando un fantasma. Hemos dado una explicación desde el minuto uno y lo hemos hecho de forma clara y diáfana. La izquierda y la ultraizquierda necesitan estirar este chicle porque no son capaces de tapar las vergüenzas del señor Sánchez, el sanchismo y la izquierda de este país”, señaló en su última comparecencia, en la línea con la de hoy. Ayuso, en lugar de responder a Feijóo o dar las reclamadas explicaciones, despachó el lunes el asunto con un simple “está a la venta, chao ‘pescao”.