Noticia Exclusivo suscriptores Una trama de pagos y filtraciones expone la presunta compra de datos tácticos del Ejército para proteger a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.Red de corrupción en el Ejército Foto: GeminiPERIODISTA25.08.2026 13:17 Actualizado: 25.08.2026 13:17

Una compleja y sigilosa articulación delictiva de corrupción que salpica a uniformados del Ejército Nacional fue puesta al descubierto por la Fiscalía General de la Nación. Este brazo financiero y de inteligencia criminal, que operaba estratégicamente desde la ciudad de Medellín y el municipio de Valdivia, en el Norte de Antioquia, tendría como propósito fundamental coordinar el pago sistemático de sobornos a miembros de la Fuerza Pública a cambio de obtener datos de alta confidencialidad operacional.El principal objetivo de este esquema ilegal, según el ente acusador, era blindar de manera directa a la subestructura Aristides Mesa Páez —perteneciente al denominado Ejército Gaitanista de Colombia (Egc) o Clan del Golfo— anticipando las incursiones, movimientos estratégicos y planes del Ejército en zonas altamente conflictivas de la región. Red de corrupción en el Ejército Foto:Fiscalía General de la NaciónDe acuerdo con las evidencias presentadas en la formulación de cargos por parte de la Fiscalía, la dirección de este entramado financiero y de pagos en favor del bloque armado estuvo bajo el mando directo de la ciudadana Teresa Jaramillo Giraldo, conocida en el mundo criminal con el alias de 'La Tía'.Desde su centro de operaciones en Antioquia, alias La Tía gestionaba las partidas económicas destinadas al cohecho de la fuerza pública, logrando penetrar unidades tácticas claves en la jurisdicción. Para materializar la entrega de las coimas y asegurar la recepción fluida de la inteligencia militar, la organización contaría con la intermediación del ciudadano Mauricio Capiz. Este hombre actuaba como el enlace operativo y de mensajería estratégica entre el brazo corruptor del 'Clan del Golfo' y los uniformados cooptados en distintas unidades y batallones del país. Red de corrupción en el Ejército Foto:Fiscalía General de la NaciónLas pesquisas judiciales revelaron que, a comienzos del año 2022, la organización criminal logró captar al cabo primero Jaime Alejandro Sicacha López (quien posteriormente ascendió al grado de sargento segundo). Para ese momento, el uniformado se desempeñaba como suboficial de operaciones 33 del Batallón Rifles de Caucasia, una posición sumamente estratégica en el organigrama operativo del Ejército en Antioquia. Dada la naturaleza de su cargo, Sicacha López tenía el deber y la responsabilidad legal de conocer de manera directa y confidencial todos los documentos catalogados bajo el sistema INCITOP. Esto incluía los informes de situación de tropa en operaciones, órdenes de operaciones vigentes y reportes de patrullaje de todas las compañías y pelotones adscritos al Batallón Rifles en el territorio antioqueño. Red de corrupción en el Ejército Foto:Fiscalía General de la NaciónAprovechando dicho privilegio, el uniformado fue señalado de sustraer la información clasificada y trasladarla a de manera periódica a Mauricio Capiz para que este, a su vez, la pusiera a disposición de los altos mandos del Clan del Golfo.El alcance del brazo corruptor no se limitó a la jurisdicción directa de Caucasia. En la misma unidad militar se determinó la cooptación del entonces subteniente Andrés Felipe Bravo Olaya (hoy teniente), quien ejercía como comandante de compañía en la zona rural del municipio de Ayapel, en el departamento de Córdoba.Por su rol directivo, Bravo Olaya poseía información crítica sobre la ubicación exacta de las tropas, sus rutinas de patrullaje y los cronogramas de actividad operacional. Según la Fiscalía, el oficial entregó estos datos de inteligencia a Mauricio Capiz a cambio de remuneraciones económicas, dejando vulnerables los operativos en dicho corredor estratégico. Red de corrupción en el Ejército Foto:Fiscalía General de la NaciónAsí mismo, la red logró infiltrar el Batallón de Infantería de Selva N.º 48 'Prócer Manuel Rodríguez Torices', unidad táctica radicada en el sur de Bolívar. Allí fue captado el entonces cabo primero Edier Henao Luna (actualmente sargento segundo), quien para el primer semestre de 2022 ejercía como comandante de escuadra con despliegue en la Serranía de San Lucas, zona limítrofe crucial entre el sur de Bolívar y el Bajo Cauca antioqueño.Henao Luna habría utilizado su acceso privilegiado a la ubicación de la tropa, intenciones operacionales e informes de patrulla para transmitirlos directamente a Mauricio Capiz.La Fiscalía judicializó al teniente Andrés Felipe Bravo Olaya y a los sargentos segundo Jaime Alejandro Sicacha López y José Edier Henao Luna, como posibles responsables de recibir dinero de una estructura del ‘Clan del Golfo’ en Antioquia a cambio de revelar información… pic.twitter.com/efOaHtRJz4— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) August 25, 2026