0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl príncipe Enrique se prepara para regresar al Reino Unido junto a Meghan Markle y sus dos hijos después de seis años instalado en Estados Unidos. Una vuelta que abre una nueva etapa para los duques de Sussex y que llega acompañada de incógnitas sobre su relación con la Familia Real, su seguridad y el papel que pretenden desempeñar a partir de ahora. A este escenario se suma un nuevo movimiento en la actividad filantrópica del hijo menor de Carlos III, que acaba de abandonar el consejo de administración de African Parks después de una década vinculado a la organización.Según las informaciones publicadas en los últimos días, los Sussex abandonarían en los próximos días Montecito, California, para establecer su residencia en una propiedad privada en las afueras de Londres. El traslado supondría también un importante cambio para Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, que comenzarían el curso escolar en un centro británico el próximo septiembre.La vuelta situaría de nuevo a Enrique mucho más cerca de los Windsor, de quienes se ha mantenido distanciado desde que él y Meghan renunciaron a sus funciones institucionales en el 2020. Especialmente delicada continúa siendo la relación con su hermano, el príncipe Guillermo. Una distancia que también queda reflejada en una reciente encuesta de YouGov para The Times, según la cual el 58% de los británicos desea una reconciliación entre ambos, aunque un 35% considera improbable que llegue a producirse.El príncipe Enrique y príncipe Guillermo en una imagen de archivo.GTRESEl regreso no significa, en cualquier caso, una recuperación de las funciones que Enrique y Meghan desempeñaban antes de trasladarse a Norteamérica. Ambos volverían como miembros de la Familia Real pero sin obligaciones oficiales y como ciudadanos privados. Una situación que también condiciona uno de los asuntos más controvertidos de su nueva vida en territorio británico, el de su protección.El 71% de los británicos considera que el Gobierno no debería hacerse cargo de la protección de los SussexSobre esta cuestión, el Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y Personalidades Públicas (RAVEC) estaría revisando nuevamente las condiciones de seguridad del matrimonio y, a falta de una decisión definitiva, podría establecer un dispositivo provisional para su llegada. La posibilidad de que esa protección corra a cargo de las arcas públicas, no obstante, genera un amplio rechazo entre los británicos. Según la misma encuesta, el 71% considera que el Gobierno no debería hacerse cargo de ella y el 87% cree que el patrimonio privado de los Sussex tendría que asumir total o parcialmente el coste.La vuelta tampoco despierta especial entusiasmo entre la población. Un 46% de los encuestados la contempla de manera desfavorable, frente al 27% que la recibe positivamente, mientras que el 44% cree que supondrá una mala noticia para la Familia Real. Por otra parte, la distancia respecto a los príncipes de Gales sigue siendo igualmente notable. Guillermo obtiene una valoración favorable del 76% y Kate Middleton del 74%, frente al 31% de Enrique y el 22% de Meghan.Segunda salida de una ONG en menos de un añoEn medio de los preparativos para esta nueva etapa, Enrique también ha dado un paso atrás en uno de los proyectos filantrópicos a los que ha permanecido ligado durante más tiempo. African Parks anunció este pasado lunes que el duque abandoba su consejo de administración, del que formaba parte desde el 2023. Antes había presidido la organización entre el 2017 y el 2023, aunque su colaboración comenzó un año antes, cuando participó en Malaui en una importante operación de traslado de elefantes.La decisión supone además la segunda salida relevante del duque de Sussex de una organización benéfica en poco más de un año. En el 2025 abandonó Sentebale, la ONG que había fundado en el 2006 junto al príncipe Seeiso de Lesoto para ayudar a niños y jóvenes afectados por el VIH y el sida en el sur de África. Su marcha como patrón se produjo junto a la de otros miembros de la junta en medio de un enfrentamiento con la presidenta de la entidad, Sophie Chandauka, y de fuertes tensiones internas sobre su gestión.Andaluza, afincada desde 2017 en Barcelona tras media vida en Madrid. Licenciada en Periodismo (UCM) con un Máster en Periodismo en Radio y Televisión. Redactora de la sección Gente y Televisión de La Vanguardia.