València (EFE).- La ‘artillería roja’ que se lanzará este miércoles en la 79ª edición de la Tomatina de Buñol (Valencia) ya está cargada en los camiones, lista para pasar a las manos de los 22.000 participantes que este año volverán a convertir sus calles en un particular campo de batalla a base de 150.000 kilos de tomate.

Los protagonistas de esta fiesta, los tomates, proceden este año de Don Benito (Badajoz) y serán siete los camiones encargados de repartir esta munición festiva por el municipio valenciano; seis recorrerán el tradicional itinerario por las calles de Buñol y el séptimo permanecerá en una plaza para completar el lanzamiento de tomates.

El concejal de la Tomatina, Sergio Galarza, ha explicado este martes a EFE que se trata de frutos nacidos para la ocasión, seleccionados expresamente y con unas características muy concretas, ya que deben estar en su punto de maduración para poder aplastarlos -y que liberen su jugo- con una sola mano, con el objetivo de evitar que los impactos puedan resultar peligrosos.

Así, los tomates permanecerán apilados en los camiones en la parte baja de Buñol, donde permanecerán custodiados durante la noche a la espera del chupinazo con el que mañana dará comienzo el río rojo que teñirá a los miles de participantes, tanto turistas como buñoleros.