La VanguardiaValencia 26/08/2026 12:21 Actualizado 26/08/2026 12:36 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl municipio valenciano de Buñol ha iniciado al mediodía de hoy su famosa batalla de la Tomatina, que alcanza su 79º aniversario con una cifra récord de tomates: 150.000 kilos preparados para ser lanzados sobre los participantes. Los frutos están siendo lanzados desde siete camiones que van a recorrer las calles centrales del municipio en una de las fiestas más conocidas internacionalmente de la Comunitat Valenciana.La Tomatina reúne a unas 22.000 personas de múltiples nacionalidades, entre ellas australianos, estadounidenses, japoneses y chinos, a las que este año se suma una presencia cada vez mayor de visitantes procedentes de la India. La cifra de tomates supone un incremento de 30.000 kilos respecto al año pasado, cuando se utilizaron 120.000. “El año pasado eran 120.000 kilos, mientras que este año son 150.000”, ha explicado Galarza, quien ha destacado que el balance económico de la celebración “siempre sale positivo a la ciudadanía”.Inicio de la Tomatina de Buñol hoy al mediodía con los camiones lanzando miles de kilos de tomate Alberto Saiz / Ap-LaPresseDe los siete camiones que participan en el recorrido, seis saldrán desde San Luis y el séptimo se dirigirá únicamente a la plaza de la Diputación. La organización ha preparado así una nueva edición de una fiesta que este año pretende ser “un poco más accesible” y “abierta a todo el mundo”.Vecinos y turistas esperando el inicio de la Tomatina Alberto Saiz / Ap-LaPresseLos tomates utilizados son de la variedad pera y se cultivan expresamente para la Tomatina en explotaciones agrícolas de Badajoz. No están destinados al consumo humano y se recogen en un punto de maduración específico para garantizar que puedan ser utilizados durante la batalla sin causar daños.“Si no, no existiría, ya que no está apto para el consumo humano. Ya vienen blanditos, tiene que haber un tipo de maduración para que cuando la gente lo coja, con solamente el gesto de apretar, se esclafe y se pueda lanzar sin ningún peligro”, ha explicado el concejal.Más allá de la peculiar batalla de tomates, Galarza considera que uno de los principales valores de la fiesta reside en que, casi ocho décadas después de su nacimiento, los propios vecinos continúan implicándose en su organización y evolución.“Después de 79 años, la gente del pueblo siga queriéndola y proponiéndola, porque al final todo el mundo que quiere colaborar entra y se le escucha. Esa gracia de que la gente de Buñol pueda decidir cómo hacerla y qué mejorar, creo que esa es la gracia que tiene la Tomatina”, ha señalado.La celebración tiene además un importante impacto sobre la actividad económica del municipio y su entorno. Los comercios sacan barras a la calle, los hoteles cuelgan el cartel de completo y miles de visitantes se desplazan hasta Buñol desde distintos puntos de España y del extranjero. “Valencia entera vive por y para la Tomatina esta semana”, ha resumido Galarza.Con los camiones cargados y los participantes preparados, solo queda esperar la carcasa que, como cada último miércoles de agosto, convertirá durante una hora las calles de Buñol en un inmenso escenario teñido de rojo.