25 de agosto, 2026 - 06h30En 2025 el sector minero registró 4.163 millones en exportaciones, 35,4 % más que el año anterior. Equivalió al 59,36 % de sus correspondientes petroleras que se redujeron en 19,2 % por el efecto combinado de disminución producción y precio. El récord obedeció al repunte en la exportación de concentrado de cobre, que superó por primera vez a las dos partidas de oro juntas: oro doré (semirrefinado) y minerales de oro y concentrados.Lo llamativo es que el crecimiento se verifica con el funcionamiento de apenas dos minas de última generación: Mirador (cobre) y Fruta del Norte (oro), que operan en la provincia de Zamora Chinchipe desde 2019. Para tener un referente en Perú hay 60 minas grandes, en tanto que en Chile son 50, cuya incidencia en su respectivo PIB es de 16 %; en el nuestro todavía no alcanza el 6 %, pero proyecta mucho más.Al presente, a más de estas dos minas en operación, hay una en construcción: Curipamba/El Domo, proyecto polimetálico en Bolívar; y otras trece en distintos estados de exploración avanzada y evaluación, distribuidas en las provincias de Imbabura, Cotopaxi, El Oro y Morona Santiago. La inversión ejecutada a la fecha suma 4.646 millones de dólares, a la vez que la proyectada es de otros 9.499, totalizando 14.145 millones de dólares. De materializarse este desarrollo, al empezar la próxima década, la minería estaría desplazando al camarón y al petróleo como principales productos de exportación.Lo curioso es que con apenas el 1 % de su territorio explorado, el Ecuador dispone de varios proyectos de carácter mundial, lo que brinda una idea del potencial que aún permanece bajo tierra. Aunque el análisis del sector suele efectuarse con un enfoque nacional, necesita expandirse monitoreando la dinámica de la demanda global de materias primas, en el escenario de la transición energética y la disrupción que supone la cuarta revolución industrial con la inteligencia artificial (IA) y la robótica.Se estima que la necesidad de cobre por efectos del boom de vehículos eléctricos, paneles solares, redes de datos e IA aumentará su demanda en 39 % hasta 2030, con 34,7 millones de toneladas, estimándose que no habrá forma de satisfacer 6,3 millones de toneladas, el 8 % del total. El oro se prevé que mantenga su tendencia alcista como un bien de reserva ante el volátil escenario internacional.Hay que tener en cuenta que desde hace siete años no se incorpora a la producción un nuevo proyecto de alto impacto, por una suma de factores adversos, destacando la falta de una cultura minera que integre una visión estratégica de país.La prioridad es un decidido apoyo político a fin de que un mayor número de proyectos entren pronto en fase de construcción: la segunda etapa de Mirador, demorada por problemas de autogeneración eléctrica; Cangrejos, en El Oro, que podría arrancar en marzo próximo, con previsión de ventas anuales por 3.500 millones de dólares; o Warintza, en Morona-Santiago, hasta el último trimestre de 2027, con una producción de 2.500 millones de dólares al año; todos de cobre.Con apenas un empujón, Ecuador puede renacer como el mítico país de El Dorado. (O)