9 de agosto, 2026 - 06h00En Imbabura, SolGold, pequeña minera australiana, descubrió un yacimiento de cobre y oro que califica entre los más importantes en el mundo en los últimos diez años: Cascabel probó que la geología de los Andes en Ecuador es igual que en Chile y Perú, los dos mayores exportadores de cobre en el mundo. Ecuador pasó a ser el país más codiciado por mineras por su potencial inexplorado.Dos gigantes estaban en acecho para absorberla y compraban acciones de SolGold: las australianas BHP, la mayor minera del mundo, y Newcrest, adquirida en 2023 por la estadounidense Newmont, primera del mundo en oro. La prensa minera discutía sobre cuál tomaría el control, pero la sorpresa es que la absorbió Jiangxi Copper, la mayor minera de cobre china. ¿Por qué BHP y Newmont dieron un paso al costado? Porque un cúmulo de decisiones de los gobiernos ecuatorianos las desconcertó. ¿Cómo es posible si ustedes invierten en África?, pregunté al minero que me lo contó. Y me respondió: “Conocemos el tipo de problemas que surgen en África. Pero lo de Ecuador, no entendemos”.El interés por Ecuador de las mineras occidentales se enfrió y las empresas chinas llenan el vacío: el cobre es mineral estratégico y se alinean con las prioridades de Pekín. Los otros dos grandes proyectos listos para su desarrollo son Cangrejos, adquirido por CMOC, y Solaris, que Zijin quiso adquirir en 2024 pero que bloqueó el Gobierno de Canadá. Solaris mudó su domicilio legal a Suiza, por lo que la venta a Zijin es hoy posible. Ambas, igual que la concesionaria de Mirador, son chinas. El proyecto de mediana minería El Domo lo controla Silvercross, empresa canadiense de capitales chinos.¿Cuáles son esas acciones u omisiones que han desencantado a las occidentales? Entre ellas: la destrucción y posterior toma por parte de comuneros/mineros ilegales del campamento de la mina Río Blanco en Azuay, de la empresa privada china Junefield, que fue además sancionada por la Corte del Azuay; a Loma Larga, presto a ser desarrollado, se le retira el permiso ambiental por presión de la ciudadanía de Cuenca, alarmada por un estudio de impacto ambiental presentado por Acción Ecológica, YASunidos y Yaku Pérez, según el cual Loma Larga afectaría al agua potable de Cuenca; el abandono del país de Codelco, la empresa estatal chilena del cobre, por un conflicto con la empresa estatal Enami por el proyecto Llurimagua; el cierre del catastro minero en 2018, cuya reapertura se posterga repetidamente; la información del Gobierno a las mineras de que no les proveerá del servicio eléctrico; la sorpresiva y muy elevada tasa de seguridad que impuso la ministra Manzano que paralizó la exploración, que según la Corte Constitucional, es un impuesto encubierto, y que se suspendió para la etapa de exploración; el anuncio del ministro Blum de que renegociará los contratos, lo cual implica que un contrato no garantiza los derechos de las empresas.Será una muy difícil tarea restaurar la confianza de los inversionistas y relanzar el boom minero. Las acciones y omisiones enumeradas son inconexas, tomadas sin reflexionar sobre sus consecuencias. Las autoridades tendrían que trazar una política minera coherente y atenerse a ella. (O)
Walter Spurrier Baquerizo: Mineros: paso al costado | Columnistas | Opinión
Y me respondió: “Conocemos el tipo de problemas que surgen en África. Pero lo de Ecuador, no entendemos”.










