A menudo hay personajes secundarios capaces de robar escenas enteras con apenas unas frases. Eso fue exactamente lo que consiguió Chris Owen con Chuck Sherman, más conocido como "Sherminator", uno de los personajes más extravagantes y recordados de American Pie. Aunque nunca fue uno de los protagonistas de la saga, su peculiar forma de hablar y su delirante seguridad en sí mismo lo convirtieron en un icono para toda una generación. Sin embargo, su carrera nunca alcanzó el mismo éxito que la de algunos de sus compañeros de reparto.Chris Owen comenzó a actuar siendo apenas un niño y, durante los años noventa, fue encadenando pequeños papeles en películas juveniles que hoy forman parte de la cultura popular, como Major Payne, de los hermanos Wayans, o Ya no puedo esperar, junto a Jennifer Love Hewit, o Cielo de octubre, donde compartió pantalla con Jake Gyllenhaal y recibió una nominación a los YoungStar Awards por su interpretación.Pero el papel que marcaría para siempre su carrera llegó en 1999 con American Pie. Su personaje, Chuck Sherman, se presentaba como un supuesto conquistador adolescente que se hacía llamar "Sherminator", pese a que la realidad era bastante distinta. El personaje terminó convirtiéndose en uno de los grandes alivios cómicos de la película.