En la Legislatura de Córdoba se trabaja en una actualización de los requisitos para la incorporación y permanencia de asistentes legislativos, en medio del impacto político generado por los casos vinculados a colaboradores del peronista Ramón “Cañito” Flores. En paralelo, el legislador Oscar Agost Carreño promueve un sistema de verificación permanente de antecedentes para todo el personal del Poder Legislativo.
El escándalo por los antecedentes y las situaciones judiciales de asesores que prestaban funciones en la Legislatura abrió una discusión sobre los mecanismos de selección y control del personal que incorporan los parlamentarios. Como respuesta, la Secretaría Administrativa de la Unicameral proyecta un nuevo régimen para reforzar las condiciones de contratación y seguimiento de los asistentes legislativos.
La actualización será plasmada en un decreto de la presidencia de la Legislatura y apunta a fortalecer los controles sobre el personal permanente y contratado. El objetivo es que la verificación de antecedentes no quede limitada al momento del ingreso, sino que exista un seguimiento periódico durante la permanencia del trabajador en la cámara.
La medida comenzó a tomar forma luego del cimbronazo provocado por los casos que involucraron a colaboradores de Flores y que derivaron en sus desvinculaciones de la Legislatura, a medida que tomaron estado público sus antecedentes y situaciones judiciales.








