La discusión sobre el estatus de Plutón comenzó en los años noventa, cuando la Unión Astronómica Internacional (IAU) empezó a descubrir objetos en el cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno, con órbitas similares a la de Plutón. El punto de quiebre llegó en 2005, con el hallazgo de Eris, un cuerpo del tamaño de Plutón pero aún más lejano del Sol. Si Eris no era un planeta, ¿cómo podía seguir siéndolo Plutón?MIRA TAMBIÉN: Ese dilema llevó a una votación en la asamblea de la IAU en 2006, donde se debatieron varias propuestas, algunas de las cuales llegaban a proponer hasta 14 planetas en el sistema solar. Al final, la organización optó por crear la categoría de “planeta enano”, dejando a Plutón fuera del grupo tradicional. Para algunos, aquella “reclasificación” fue un desacierto, una idea que es apoyada por científicos críticos de la decisión como Alan Stern, investigador principal de la misión New Horizons de la NASA que, precisamente, fue lanzada rumbo a Plutón como planeta en 2005 y llegó, en 2015, a un mundo que ya había sido clasificado como enano.¿Deberíamos reconsiderar la idea de que Plutón no es un planeta?Paul Byrne, planetólogo de la Universidad de Washington en St. Louis, cree que sí. En conversación con Space.com, el experto fue directo: “Sí, Plutón es un planeta”. De hecho, Byrne incluye en esa categoría a otros planetas enanos como Ceres, Eris, Makemake y Haumea, además de cuerpos como Sedna y Quaoar.Para Byrne, parte del debate es una cuestión de semántica, destacando que “la naturaleza no le importa cómo llamemos a Plutón”; sin embargo, considera que la forma en que se comunicó la decisión de 2006 sí tuvo consecuencias reales. Según explicó, cuando da charlas públicas sobre el sistema solar, el público rara vez pregunta sobre los glaciares activos de nitrógeno de Plutón o sobre su característica formación en forma de corazón. En cambio, la mayoría solo quiere saber por qué fue “degradado”. “Le hemos hecho un daño enorme al público desde la perspectiva de la comunicación científica”, afirmó Byrne. “El mensaje se ha interpuesto en el camino de tratar de entender qué es realmente Plutón”.El planetólogo Paul Byrne sostiene que Plutón y otros cuerpos como Ceres y Eris deberían considerarse planetas. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini) Qué dice la definición actual de planetaSegún el medio citado, la IAU estableció en 2006 tres condiciones para considerar a un objeto como planeta: que tenga suficiente gravedad para adoptar una forma esférica, que orbite alrededor del Sol y que haya “limpiado su vecindario” orbital, es decir, que domine gravitacionalmente esa región del espacio. Plutón cumple las dos primeras condiciones, pero falla en la tercera, ya que su órbita cruza la de Neptuno y comparte espacio con otros objetos del cinturón de Kuiper.Ese tercer criterio es, según los críticos, el más problemático. Neptuno, por ejemplo, tampoco ha “limpiado” del todo su órbita, ya que Plutón la cruza. La Tierra, por su parte, convive con asteroides cercanos que tampoco ha podido “eliminar”. Para muchos científicos, esa parte de la definición refleja lo superficial que fue la votación de hace 20 años, en vez de que haya un criterio científico sólido.Una propuesta alternativaByrne propone otro enfoque que se basa en procesos geológicos en lugar de la ubicación del objeto. Según su criterio, cualquier cuerpo lo suficientemente grande como para tomar forma esférica probablemente también tenga procesos internos activos, como vulcanismo, atmósfera o incluso un campo magnético temporal. Bajo esa lógica, incluso la Luna podría “convertirse” en un planeta.El astrónomo también cuestiona el término “enano”, que a su juicio sugiere una clasificación inexistente entre los planetas. “No hay una jerarquía natural; no se forman según una”, explicó. Uno de los argumentos que se usó en 2006 para excluir a Plutón fue que podrían existir cientos de objetos similares aún sin descubrir en las regiones más lejanas del sistema solar, lo que complicaría enseñar sus nombres. Byrne responde con humor a esa observación: si los niños pueden memorizar cientos de nombres de Pokémon, bien podrían aprender los de 200 planetas.Byrne cuestiona el criterio de la IAU y propone basar la definición en procesos geológicos internos. (Foto de HO / NASA / AFP) / HOEl verdadero desafío está por llegarEl debate podría intensificarse si los astrónomos llegan a descubrir, en las regiones más remotas del sistema solar, objetos mucho más grandes que Plutón. Byrne advierte que, bajo la definición actual de la IAU, un objeto así seguiría sin calificar como planeta simplemente por no haber “limpiado” su órbita, sin importar su tamaño real. “Sería otro clavo en el ataúd de tratar de distinguir estas cosas únicamente en función de dónde están y no de lo que son”, señaló. Byrne destaca que, si Plutón vuelve a llamarse planeta algún día, debería ser por razones científicas y no por nostalgia ni por orgullo nacional, ya que fue descubierto en 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh. Es posible que, más que revertir la decisión de 2006, el verdadero desafío esté en poder explicar la categoría de “planeta enano” y encontrar una clasificación que refleje mejor lo que la ciencia viene aprendiendo en las últimas décadas.
A 20 años de que Plutón dejara de ser un planeta, un astrónomo explica por qué cree que esta decisión debería ser reconsiderada
En 2006, la Unión Astronómica Internacional reclasificó a Plutón como planeta enano. Un experta asegura que esa decisión nos alejó de entender realmente qué es Plutón.














