Cuando los hijos se independizan, los padres suelen extrañarlos, pero a veces sus actitudes se vuelven tan exigentes que desean que los visiten obligadamente. Foto: Istock / amenic181A veces, detrás de un “¿cuándo vienes a verme?” se esconde la nostalgia de una familia que espera volver a compartir tiempo. Los padres pueden expresar así cuánto extrañan la presencia de sus hijos y cuánto valoran esos encuentros. Sin embargo, cuando las preguntas se convierten en reclamos frecuentes, el mensaje puede comenzar a sentirse diferente. La invitación que antes despertaba ilusión empieza lentamente a parecer una exigencia. Y lo que nacía del cariño puede terminar cargándose de presión.
¿Por qué los padres no deben exigir la visita de sus hijos adultos cuando ya se han ido de casa? Esto dice la psicología
Cuando los hijos se independizan, los padres suelen extrañarlos, pero a veces sus actitudes se vuelven tan exigentes con las visitas que deben tener con ellos. ¿Qué hacer?









