Imane Rachidi |

La Haya (EFE).- Mazos, hachas, explosivos y hasta armas de fuego forman parte de las nuevas tácticas detectadas en los robos a museos europeos, donde Europol observa la aparición de delincuentes menos especializados y más violentos que buscan oro, joyas, piedras preciosas y antigüedades por su valor y facilidad para colocarlas en el mercado ilegal.

La agencia de coordinación policial europea advierte en un nuevo informe publicado este lunes de una transformación tanto de las tácticas como de los objetivos de los atracos en los museos, tradicionalmente una práctica no violenta de delincuencia organizada.

Frente al ladrón especializado que estudia el edificio, actúa discretamente y trata de evitar cualquier enfrentamiento, las investigaciones recientes muestran ladrones que revientan puertas y vitrinas con mazos, hachas y palancas, recurren en ocasiones a explosivos y pueden utilizar armas de fuego para intimidar a vigilantes y visitantes.

“Los robos en museos son cada vez más agresivos, con un giro hacia métodos violentos y basados en el uso de la fuerza”, señala Europol entre las principales conclusiones del informe, que considera que esta evolución “puede indicar la implicación de nuevas redes criminales”.