Cuando Maura Pita abrió los ojos no entendía qué había ocurrido. Dormía en su casa, ubicada junto a un establecimiento de comida de la avenida Casuarina, cuando una pared se desplomó sobre la cama en la que descansaba. La explosión, registrada la mañana del domingo 23 de agosto, convirtió parte de la vivienda en escombros y causó heridas a varias personas. “Queríamos salir corriendo, pero no podíamos. Estábamos en shock, no entendíamos qué había pasado”, relató Pita mientras permanecía en los exteriores de su vivienda, rodeada de restos de paredes y objetos destruidos. Tenía una gasa en la rodilla derecha, que resultó herida por la caída de la estructura.En esa casa no vivía una sola familia. Según su hijo, Juan Pita, el inmueble era ocupado por tres familias y unas doce personas, incluidos cinco niños. Cada núcleo tenía su propio espacio dentro de la vivienda, por lo que la destrucción afectó habitaciones y pertenencias de varias personas.PublicidadEl impacto de la detonación en la viviendaJuan Pita llegó al lugar cuando se dirigía a visitar a su madre. Antes de acercarse a la vivienda encontró una escena cubierta de polvo y escombros. “Fue como un miniterremoto”, recordó al describir la fuerza de la detonación. La explosión también dejó las camas sepultadas bajo restos de paredes y destruyó distintos objetos que se encontraban dentro de la casa. Pita calcula que las pérdidas económicas superan los 45.000 dólares, considerando los daños en la construcción, muebles, electrodomésticos y otras pertenencias de las familias. PublicidadPublicidadEl impacto alcanzó a varios integrantes de la familia. Una de las hermanas de Pita quedó atrapada entre los restos de la vivienda junto con su bebé de tres meses, mientras que otra sufrió la caída de dos paredes mientras dormía.Los niños que se encontraban en la casa también resultaron afectados, aunque las lesiones reportadas fueron leves.Pita recordó que, tras la detonación, familiares, vecinos y policías ingresaron al inmueble para ayudar a sacar a las personas atrapadas. La escena que encontró al llegar, dijo, estuvo marcada por una gran cantidad de polvo que impedía ver con claridad.“Yo venía a visitar a mi mamá y eso fue terrible. No se veía nada. Era una polvareda feísima. Nadie quería entrar porque pensaba que era un atentado”, contó.Activación de asistencia humanitaria para los afectadosMientras las familias intentaban recuperar algunos objetos entre los restos de sus viviendas, el Gobierno activó asistencia humanitaria. La ministra de Trabajo y Desarrollo Humano, Cynthia Gellibert, encabezó este lunes la entrega de ayuda a las personas afectadas.“Vamos a hacer hoy la entrega de kits de ayuda humanitaria, que contempla colchones, sábanas, almohadas; kit de alimentos, de limpieza y también parte de la línea blanca”, señaló la ministra.PublicidadGellibert también anunció la entrega del bono de contingencia destinado a las familias afectadas. Además, indicó que se trabaja junto con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y el Ministerio de Transporte para buscar una solución para las viviendas perjudicadas.“Estamos trabajando conjuntamente con la Secretaría de Riesgos y con el Ministerio de Transporte para poderles ayudar a ellos con una vivienda”, manifestó. La desesperada búsqueda de un bebé entre los escombrosUna de las familias que perdió sus pertenencias es la de Suly Beltrán. Ella también se encontraba durmiendo cuando ocurrió la explosión. Su principal preocupación en los primeros minutos fue su hijo Isaías, de apenas tres meses, a quien no encontraba entre los escombros.Cuando finalmente localizó al bebé, observó que tenía sangre en la nariz. El golpe generó temor en la familia, que pensó que podía tratarse de una lesión de mayor gravedad debido a la corta edad del niño. Sin embargo, los exámenes médicos realizados posteriormente no detectaron daños graves.“Pensé que tenía alguna fractura en la cabecita, porque es pequeño”, relató Beltrán.Después de encontrar a su hijo, comenzó a buscar a otros familiares. Una de sus hermanas había quedado atrapada bajo los escombros y tuvo que ser auxiliada por policías y vecinos. Beltrán señaló que, en total, cinco niños vivían en el inmueble.Aunque ninguno de ellos sufrió lesiones de gravedad, la familia perdió sus pertenencias. Beltrán explicó que llevaba alrededor de 32 años vinculada a esa vivienda y que su madre había vivido allí durante unas tres décadas.La emergencia también modificó de manera inmediata las condiciones en las que deberán permanecer. Beltrán pasó la noche en el hospital junto con su bebé y todavía no tenía definido dónde dormiría posteriormente. La posibilidad que contemplaba era trasladarse temporalmente a la casa de su suegra.Su pedido de ayuda, por ahora, está relacionado principalmente con las necesidades del bebé. Requiere pañales, ropa y pañitos húmedos, además de un lugar donde puedan descansar mientras se resuelve la situación de la vivienda.“Yo necesito pañales, ropa para el bebé, pañitos húmedos. Eso es lo que más necesito por el momento”, dijo. Explicó que su esposo es quien trabaja y que el ingreso familiar no alcanza para afrontar los gastos derivados de la emergencia. La causa de la explosión en la avenida CasuarinaSegún el ECU911, el incidente estuvo relacionado con la explosión de un tanque de gas, mientras que el Cuerpo de Bomberos señaló que la detonación se habría originado por una acumulación de gases dentro del establecimiento.La onda expansiva rompió vitrales y lanzó elementos de la fachada hacia la calle. Los bomberos acudieron al sitio y retiraron varios cilindros de gas que se encontraban en el local, además de realizar acciones para descartar nuevas fugas. (I)
‘Fue como un miniterremoto’: familias afectadas por explosión en la avenida Casuarina calculan pérdidas de más de 45.000 dólares
La ministra de Trabajo y Desarrollo Humano, Cynthia Gellibert, encabezó este lunes la entrega de ayuda a las personas afectadas.













