El Aeropuerto Internacional de Saltillo dejará de ser un discreto punto de tránsito regional para convertirse en un polo logístico y ejecutivo de clase mundial. Bajo un esquema de Asociación Público-Privada (APP) y con una inversión inicial de 600 millones de pesos, el proyecto, liderado por ALTEA permitirá detonar el desarrollo económico, el nearshoring y la conectividad entre Monterrey y Saltillo, la región más industrializada de México.En entrevista con MILENIO, los directivos de ALTEA revelaron los detalles de una obra que se ejecutó sin suspender un solo vuelo, que duplica la capacidad de pasajeros e incorpora tecnología de vanguardia utilizada en los aeropuertos de las grandes capitales.Aeropuerto para una región del futuroBerenice Bermejo, directora general de ALTEA, explicó que el proyecto busca detonar el nearshoring y el sólido crecimiento de la industria automotriz, ya que el sureste de Coahuila entró en una nueva era, pero la infraestructura aeroportuaria se había quedado rezagada.“Saltillo y toda la región sureste de Coahuila están viviendo un momento histórico. Vimos que la ciudad no podía seguir operando con un aeropuerto del pasado. Nuestra visión siempre ha sido ir un paso adelante de las necesidades del mercado”, comentó.La directora destacó que se trata también de la primera incursión de ALTEA en el ámbito aeroportuario: “Representa la consolidación de nuestra capacidad técnica y operativa; demuestra que ALTEA no es solo un desarrollador comercial, industrial o de vivienda, sino un grupo con la solidez y el nivel institucional para ejecutar infraestructura crítica de escala estatal”. Cirugía arquitectónicaRemodelar un aeropuerto en plena operación exige una precisión quirúrgica, asegura Luis Ruvalcaba, director de Proyectos de ALTEA. Explicó que la obra arrancó la primera semana de febrero de 2026 y se organizó en frentes de trabajo escalonados y sincronizados con los picos de vuelo concentrados en la mañana y al final de la tarde.“El mayor desafío es construir sobre y alrededor de un edificio en operación. Esto exige un faseo de obra quirúrgico de los frentes de trabajo, de modo que cada área —check-in, reclamo de equipaje, seguridad— siga funcionando mientras se interviene la contigua”, señaló.En lugar de demoler, el proyecto adoptó un concepto de envolvente —fachadas, accesos, entre otros elementos— que recicla y protege la estructura existente, cuya inspiración proviene de la historia natural de Coahuila. Así, la ampliación de la plataforma de aviación comercial —con nuevo señalamiento, luces y drenaje pluvial— se ejecutó entre marzo y junio sin cancelar una sola operación aérea.Cerebro tecnológicoPara el director de proyectos de ALTEA, la verdadera revolución del aeropuerto de Saltillo es invisible al ojo del pasajero, aunque determina por completo su experiencia: “El sistema de uso común de terminal (ACUS), provisto por Amadeus, permite que cualquier aerolínea opere desde cualquier mostrador o puerta, maximizando la flexibilidad y el aprovechamiento de la infraestructura. A esto se suma un sistema automatizado de manejo de equipaje (BHS), con zonas diferenciadas de facturación, inspección de seguridad y preparación”.Además, los proveedores son cien por ciento mexicanos, aunque algunos de los equipos de detección de rayos X, arcos detectores y bandas de equipaje son importados y de alta tecnología.Esta nueva infraestructura complementará la ya existente para que inversionistas, directivos y mercancías se muevan sin contratiempos entre Coahuila, Nuevo León y los mercados internacionales. “La aspiración es clara: crear un aeropuerto de negocios con experiencia VIP para todos los pasajeros”, afirmó Luis Ruvalcaba.
Aeropuerto de Saltillo duplicará su capacidad y sumará nuevas rutas
La renovación del Aeropuerto Internacional de Saltillo contempla una inversión inicial de 600 millones de pesos y duplicará su capacidad de pasajeros.








