Una granizada obliga a cancelar la tercera etapa de la Vuelta a Espa�aLa carrera se detuvo a 16 kil�metros de meta y todo el mundo busc� protecci�n donde pudo.El hotel a 15 kil�metros de meta donde los ciclistas se han refugiado.EFEActualizado Lunes,

agosto

18:43La tercera etapa, entre Gruissan Aude y Font Romeu, fue la NO tercera etapa entre Gruissan Aude y Font Romeu. Una tormenta de granizo a falta de unos 16 kil�metros para la llegada, coronado ya el tendido col de Mont Louis, de 1� generosamente considerado, oblig� a anularla. Primero fue una lluvia ligera, amenazante. Luego un diluvio inclemente. Y, finalmente, bajo un pedrisco que sonaba como balazos contra el asfalto, en un paisaje embozado de gris y sometido a un cielo bajo, la carrera se detuvo y todo el mundo busc� protecci�n donde pudo. Un hotel y unas casas particulares sirvieron de refugio para esta Vuelta que ya tiene uno de esos momentos inolvidables, y no precisamente debidos al ciclismo, por la que ser� recordada en buena medida. La Naturaleza, ah� arriba, en los Pirineos, a 2.000 metros de altitud, dict� sentencia. No una sentencia deportiva, sino clim�tica. La Naturaleza desatada fue m�s fuerte que los hombres, impotentes, atemorizados, ante ella. Hasta ese momento, la carrera hab�a constado de seis fugados madrugadores: Asbjorn Hellemose (Jayco), Olivier Le Gac (Groupama), Ethan Hayter (Soudal), Magnus Cort (Uno-X), Matts Wenzel (Kern Pharma) y Timo Roosen (Picnic). Detr�s, el pelot�n comandado siempre, en fila y en bloque, por UAE, pastoreando el reba�o. Nadie mov�a un dedo ni un pedal. Pogacar quer�a la etapa y, cuando llegase el momento, cada cual har�a lo que pudiera para ratar de evitarlo o para jugar sus propias bazas secundarias.Pero nadie, incluido Pogacar, pudo nada cuando el superviviente Wenzel y el osado, optimista Fortunato, que hab�a saltado del grupo, coronaron Mont Louis y pensaban dirigirse un poco m�s arriba, a 370 metros, despu�s de un descenso, hacia Font Romeu con el esloveno y algunos ilustres ara��ndoles el dorsal. La pel�cula de los "maillots" de colores cambi� entonces a un predominante blanco y negro. Mejor a un paisaje fundido a gris en un tel�n y una alfombra blancos. Al gris de la niebla y al blanco del granizo que se precipitaba en tromba desde las alturas invisibles, que hab�an descendido casi a ras de tierra, y cubr�a el suelo. La Organizaci�n no dud�. Lo par� todo y nada de cuanto hab�a sucedido sirvi� para nada, para algo, porque, en el fondo, nada hab�a ocurrido, pendiente la carrera de los �ltimos kil�metros. Ma�ana ser� otro d�a, pens� todo el mundo mientras se pon�a a salvo. Ma�ana es este martes en el que la Vuelta llega ahora a otro pa�s, Andorra, antes de entrar en Espa�a, para afrontar la primera gran etapa de monta�a, despu�s del aperitivo frustrado de la de Font Romeu. Tres puertos de 1� (Envalira, Beixalis, Ordino) y uno de 3� (La Cornella), a 5 kms. de la meta, separar�n a�n m�s el grano de la paja. Y tal vez el grano del grano. Esta primera etapa de gran monta�a dictar� una primera gran sentencia cronom�trica despu�s de que la Naturaleza dictase la primera gran sentencia climatol�gica. La Vuelta tiene ahora una etapa menos y un inter�s intacto. De Andorra la Vella a Andorra la Vella, la carrera nos reserva un plato de sabores fuertes para "gourmets" aficionados a las rudas delicias del mejor ciclismo.Se anuncia buen tiempo.