El granizo ha impedido ver el primer final en alto de la Vuelta a España. A falta de unos 15 kilómetros para llegar a meta, los ciclistas se han visto obligados a parar en su llegada a Font Romeu. Una fuerte granizada ha azotado la zona y la carrera ha tenido que ser paralizada. Los corredores se refugiaron del temporal en un hotel. La etapa ha sido cancelada debido a la imposibilidad de continuar hasta la meta. El ciclista del equipo Kern Pharma Mats Wenzel rodaba solo bajo la lluvia en cabeza de carrera. Aunque justo antes de que la carrera se viese neutralizada, Fortunato, el italiano del equipo Astana, le había alcanzado. Por detrás, el pelotón parecía cambiar el ritmo ante un posible cambio de ritmo de Pogacar, pero fue el propio esloveno el que sugirió parar la carrera. La carretera se había vuelto extremadamente peligrosa a causa del hielo que la inundaba en la llegada a Font Romeu. Carlos de Andrés reflejó la situación en la retransmisión de TVE: "El suelo en meta está absolutamente impracticable". El granizo ha impedido ver el primer final en alto de la Vuelta a España. A falta de unos 15 kilómetros para llegar a meta, los ciclistas se han visto obligados a parar en su llegada a Font Romeu. Una fuerte granizada ha azotado la zona y la carrera ha tenido que ser paralizada. Los corredores se refugiaron del temporal en un hotel. La etapa ha sido cancelada debido a la imposibilidad de continuar hasta la meta.