NoticiaA sus 25 años, el artista ha construido un estilo propio alrededor del negro, los ornamentos y la biodiversidad.A casi cuatro años de haber comenzado, AkaFilip todavía habla de su oficio como un camino en construcción. Foto: Cortesía24.08.2026 10:06 Actualizado: 24.08.2026 10:06
Antes de que sus diseños comenzaran a quedar en la piel de otras personas, Carlos Felipe Bernal Vanegas llenaba cuadernos con dibujos. Desde niño encontró en el arte una forma de expresión, aunque también sintió que ese camino no siempre encajaba con los espacios tradicionales de educación.A los 25 años, esa inclinación terminó convirtiéndose en su oficio. Hoy, después de casi cuatro años dedicado al tatuaje, el bogotano ha desarrollado una identidad visual que busca ser reconocible incluso antes de que alguien sepa quién está detrás de la pieza.Su historia, sin embargo, no comenzó en un estudio especializado ni con
grandes máquinas. Empezó durante la pandemia, con un kit de tatuaje que compró
por internet y con el que practicó sobre superficies sintéticas y,
posteriormente, sobre personas cercanas. En ese momento, AkaFilip trabajaba como mesero y el tatuaje era todavía un








