En Alaska el paisaje tambi�n se saborea. Lo hace en forma de salm�n salvaje, de flet�n reci�n pescado, de enormes patas de cangrejo y de sopas calientes capaces de combatir la niebla y el fr�o. Aqu�, el oc�ano no es s�lo parte del paisaje: desde hace siglos marca la econom�a, la cultura y la forma de vivir de quienes habitan uno de los territorios m�s remotos de Norteam�rica. Quiz� por eso recorrer Alaska desde el mar tenga tanto sentido. Hay lugares a los que no llega ninguna carretera, y peque�as poblaciones que sobreviven encajadas entre monta�as, bosques y fiordos. Nuestro viaje comienza en Seattle, punto de partida del MSC Poesia, que durante siete noches navega por el legendario Pasaje Interior, un corredor mar�timo formado por cientos de islas, fiordos, glaciares y canales protegidos en los que la naturaleza domina totalmente el horizonte.Antes de embarcar, merece la pena dedicar al menos un par de d�as a descubrir Seattle. Durante a�os fue conocida como la ciudad del caf�, del grunge o de gigantes tecnol�gicos como Amazon y Microsoft, pero hoy se ha consolidado tambi�n como uno de los destinos gastron�micos m�s interesantes de la costa oeste estadounidense. Su tama�o, relativamente compacto, permite recorrerla caminando. El itinerario puede comenzar en la Space Needle, la ic�nica torre levantada para la Exposici�n Universal de 1962, continuar por el Museum of Pop Culture, donde la historia de la m�sica contempor�nea tiene nombres propios como Jimi Hendrix o Kurt Cobain, y seguir hasta Chihuly Garden and Glass, un recorrido por las esculturas de vidrio creadas por Dale Chihuly a lo largo de seis d�cadas. La siguiente parada es Pike Place Market, el mercado p�blico m�s antiguo de Estados Unidos, famoso por sus puestos de marisco fresco, flores y por albergar la primera tienda Starbucks, fundada en 1971.Vuelo en hidroavi�n por el sureste de Alaska.Seattle tambi�n atraviesa un momento interesante desde el punto de vista gastron�mico. A los grandes cl�sicos se suman nuevas aperturas que reflejan el car�cter multicultural de la ciudad. El referente contin�a siendo Canlis, uno de los grandes templos de la alta cocina del pa�s, que regenta la misma familia desde hace m�s de siete d�cadas. Sin embargo, buena parte de la efervescencia culinaria se sit�a en locales m�s peque�os y desenfadados. En Capitol Hill destaca Ramie, donde los hermanos Trinh y Thai Nguyen reinterpretan la cocina vietnamita contempor�nea. En Pike Place acaba de abrir Baiana, el restaurante afrobrasile�o de la chef Emme Ribeiro Collins, mientras que, en el barrio de Fremont, PARAN Korean Grill es uno de los mejores lugares de platos coreanos a la parrilla.Las t�picas casas sobre pilotes.Cuando el barco abandona el puerto comienza otra historia. Los rascacielos desaparecen y son sustituidos por un interminable desfile de islas cubiertas de con�feras, estrechos canales y monta�as que parecen emerger directamente del oc�ano. Las primeras 24 horas de navegaci�n sirven para entender por qu� el Pasaje Interior es una de las rutas mar�timas m�s espectaculares del mundo: orcas que acompa�an al barco, peque�os icebergs flotando entre aguas tranquilas y mucha calma. LA CARA M�S AUT�NTICAEs el mejor pr�logo posible antes de llegar a la primera escala: Ketchikan, conocida como la capital mundial del salm�n. Los hidroaviones aterrizan y despegan sin descanso sobre la bah�a, mientras los antiguos muelles de madera recuerdan la �poca en la que la pesca impuls� el crecimiento de la urbe. Todo aqu� gira alrededor del mar. Basta recorrer Creek Street, la calle m�s fotografiada, para entenderlo. Sus coloridas casas sobre pilotes, construidas sobre el arroyo Ketchikan Creek, evocan el pasado de este antiguo barrio pesquero y conservan intacto el encanto de la Alaska m�s aut�ntica.Piscina del barco de MSC Cruceros.A pocos pasos se encuentra The Alaska Fish House, donde un sencillo fish & chips resume a la perfecci�n la cocina del territorio. Puede prepararse con el apreciado salm�n coho o con halibut, el flet�n del Pac�fico, dos de las especies m�s emblem�ticas de estas aguas fr�as. El secreto est� en una fritura ligera que mantiene el pescado jugoso y lleno de sabor. Conviene ir sin prisas: las largas colas forman parte de la experiencia. La nueva generaci�n de cocineros tambi�n est� dejando su huella. En Timber & Tide el pescado se transforma en tacos desenfadados, demostrando que tradici�n y creatividad pueden convivir sin perder identidad. Y para terminar la visita, nada mejor que una cerveza de barril en Arctic Bar, un cl�sico con vistas al puerto donde resulta f�cil imaginar el trasiego de pescadores que, durante d�cadas, marcaron el ritmo.Quienes dispongan de unas horas extra pueden acercarse al Totem Bight State Historical Park, un buen sitio para descubrir la cultura del pueblo tlingit. El parque conserva 14 t�tems cuidadosamente restaurados y una casa comunal que ayudan a comprender la historia de los pueblos ind�genas del sureste de Alaska. Muy diferente es el ambiente del Great Alaskan Lumberjack Show, un espect�culo tan norteamericano como sorprendente en el que varios le�adores compiten en pruebas de habilidad con troncos, hachas y motosierras.Cuevas de hielo en Juneau.La navegaci�n hacia Juneau, la capital de Alaska, regala uno de los momentos m�s espectaculares del viaje. El barco se adentra entre fiordos repletos de cascadas que caen sobre el mar y paredes de roca que escoltan la traves�a hasta el glaciar Dawes. La metr�poli tambi�n es una rareza geogr�fica. Es la �nica capital estatal de EEUU a la que no se puede acceder por carretera. S�lo el avi�n o el barco permiten llegar, lo que ha contribuido a conservar ese aire de frontera ligado a la fiebre del oro que, a finales del siglo XIX, transform� para siempre esta regi�n.Una de las excursiones imprescindibles consiste en remar en canoa frente al glaciar Mendenhall. Acercarse lentamente a una inmensa pared de hielo permite comprender la verdadera dimensi�n del paisaje, y recordar, una vez m�s, que en Alaska es la naturaleza la que marca las reglas. De vuelta a la ciudad, vale la pena parar en Alaskan Fudge Company, donde elaboran uno de los dulces m�s populares de Juneau, antes de cruzar las puertas del hist�rico Red Dog Saloon. Suelo cubierto de serr�n, madera oscurecida por el paso del tiempo y m�sica en vivo recrean el ambiente de los viejos salones frecuentados durante los a�os de la gran fiebre aur�fera por buscadores de oro y aventureros.Bienvenida de danzantes de la comunidad ind�gena local en Icy Strait Point.Si Juneau conserva el recuerdo de la Alaska minera, Icy Strait Point representa su cara m�s ind�mita. Este peque�o puerto, levantado alrededor de una antigua conservera de salm�n, mantiene un estrecho v�nculo con la comunidad tlingit de Hoonah, cuyos habitantes contin�an muy ligados al mar. Aqu�, cuando comienza la temporada del salm�n, los osos pardos descienden a los r�os para pescar y las ballenas jorobadas son visitantes habituales de estas aguas. La gastronom�a vuelve a ser la mejor forma de entender el territorio. En The Crab House el gran protagonista es el cangrejo real de Alaska, servido sin artificios. Tambi�n hay que probar el Crabby bloody Mary, una versi�n del cl�sico c�ctel que incorpora carne de cangrejo, o decantarse por una hamburguesa de halibut o una reconfortante sopa de salm�n. Un hombre sostiene sendos cangrejos reales.Despu�s de comer, el telef�rico Sky Peak asciende hasta la monta�a Hoon, desde donde parten varias rutas de senderismo con vistas privilegiadas sobre el estrecho. Los m�s aventureros pueden lanzarse por una de las tirolinas m�s largas del mundo.Tras varios d�as navegando entre glaciares, bosques y peque�os pueblos pesqueros, la llegada a Victoria, capital de la Columbia Brit�nica, supone un cambio de escenario. La naturaleza salvaje deja paso a una ciudad refinada, de aire brit�nico, donde las fachadas victorianas y los jardines perfectamente cuidados invitan a despedirse del viaje. Su casco hist�rico se recorre c�modamente a pie. El telef�rico Sky Peak asciende hasta la monta�a de Hoon.Entre edificios centenarios, librer�as y cafeter�as independientes aparece Fan Tan Alley, el callej�n comercial m�s estrecho de Canad�. La despedida merece hacerse con un Shaft, el c�ctel de caf� nacido precisamente en Victoria y convertido casi en una instituci�n local. Espreso, vodka y licor de caf� se mezclan en una receta sencilla que se debe servir en fr�o.Alaska deslumbra por la inmensidad de sus paisajes, pero termina conquistando por algo m�s simple: la forma en que el mar condiciona todo. Marca las rutas, alimenta a sus habitantes, explica su historia y llena las mesas de pescado, marisco y recetas que hablan del territorio mejor que cualquier gu�a. Y es que, aqu�, el verdadero protagonista siempre ha sido el oc�ano.Interior del 'MSC Poesia'.ITINERARIOMSC Cruceros (msccruceros.es) ofrece una truta de ocho d�as a bordo del MSC Poesia desde Seattle con escalas en Ketchikan, Icy Strait Point, Tracy Arm Fjord (navegaci�n esc�nica), Juneau y Victoria. Desde 609 euros sin avi�n.D�NDE DORMIRThe State Hotel (Seattle). Alojamiento boutique levantado en un edificio hist�rico de 1904 con una localizaci�n perfecta.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�
Alaska: traves�a por la �ltima frontera salvaje donde el mar lo cuenta todo
En Alaska el paisaje tambi�n se saborea. Lo hace en forma de salm�n salvaje, de flet�n reci�n pescado, de enormes patas de cangrejo y de sopas calientes capaces de combatir la...










