Mientras millones de personas todavía compartían las imágenes del eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 en la Tierra, a decenas de millones de kilómetros otro observador dirigía sus cámaras hacia el Sol. El rover Perseverance de la NASA, situado sobre la superficie de Marte, volvió a convertir el cielo marciano en un inesperado escenario astronómico. La secuencia permite contemplar desde otro planeta un fenómeno que resulta familiar y, al mismo tiempo, completamente diferente. El protagonista de aquella escena era uno de los pequeños satélites naturales que acompañan al planeta rojo. La observación tuvo lugar el 13 de agosto de 2026, solo un día después de que la Luna ocultase temporalmente el Sol para los observadores situados en determinadas regiones de la Tierra. Perseverance levantó entonces su mirada robótica y utilizó una de las dos cámaras Mastcam-Z, instaladas en la parte superior de su mástil, para registrar cómo una silueta oscura atravesaba parcialmente el disco solar. Marte posee dos lunas, Fobos y Deimos, por lo que este tipo de alineaciones también pueden producirse sobre su superficie. La imagen captada apunta a que fue Fobos, el mayor de ambos satélites, el objeto que se interpuso entre el rover y nuestra estrella. La coincidencia temporal resulta especialmente llamativa porque muestra dos eclipses solares observados desde dos mundos distintos con apenas 24 horas de diferencia. Un eclipse puede producirse, al menos teóricamente, en cualquier planeta que disponga de un satélite cuya órbita permita colocarlo entre el observador y su estrella. Sin embargo, las características del fenómeno cambian radicalmente en Marte debido al tamaño y a las órbitas de sus diminutas lunas. En esta ocasión, Fobos no cubrió por completo el Sol, sino que recorrió parcialmente su superficie visto desde la posición del Perseverance. Un eclipse desde Marte Las imágenes ofrecen una perspectiva que ningún ser humano ha podido contemplar directamente hasta ahora. La humanidad ha observado el espacio desde la Tierra, desde su órbita y desde la superficie de la Luna, pero todavía ninguna persona ha pisado Marte. Los vehículos robóticos permiten salvar provisionalmente esa distancia y actuar como ojos humanos sobre otros mundos, recopilando escenas que de otro modo permanecerían fuera de nuestro alcance. Perseverance cumple precisamente esa función desde que comenzó a explorar el planeta rojo, combinando su investigación de la superficie con observaciones ocasionales del cielo marciano. TE PUEDE INTERESAR Para realizar esta observación, el vehículo recurrió a su cámara Mastcam-Z izquierda, uno de los dos instrumentos ópticos situados a gran altura sobre el cuerpo del rover. Estas cámaras funcionan como los principales ojos panorámicos del Perseverance y pueden apuntar hacia distintos elementos del terreno y del cielo. La secuencia del 13 de agosto permite reconocer la silueta irregular de la luna marciana mientras cruza delante del brillante disco solar. El resultado transforma un acontecimiento astronómico conocido en la Tierra en una escena que evidencia hasta qué punto el aspecto de un eclipse depende del mundo desde el que se observa. La fotografía también ejemplifica el valor de los exploradores robóticos para ampliar la presencia humana en el sistema solar sin necesidad de desplazar astronautas. Sondas y vehículos automáticos han permitido estudiar regiones tan alejadas como los alrededores de Saturno o Neptuno, mientras que Perseverance ofrece una perspectiva privilegiada desde la superficie marciana. Esta vez, su objetivo no estaba dirigido hacia las rocas del planeta, sino hacia un cielo atravesado por Fobos ante el Sol. Apenas un día después del gran eclipse terrestre, Marte protagonizó su propio eclipse solar y la NASA tenía una cámara preparada para contemplarlo. Mientras millones de personas todavía compartían las imágenes del eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 en la Tierra, a decenas de millones de kilómetros otro observador dirigía sus cámaras hacia el Sol. El rover Perseverance de la NASA, situado sobre la superficie de Marte, volvió a convertir el cielo marciano en un inesperado escenario astronómico. La secuencia permite contemplar desde otro planeta un fenómeno que resulta familiar y, al mismo tiempo, completamente diferente. El protagonista de aquella escena era uno de los pequeños satélites naturales que acompañan al planeta rojo.
La NASA observa el cielo de Marte y fotografía un eclipse solar solo un día después del ocurrido en la Tierra
Perseverance ha fotografiado desde Marte un eclipse solar protagonizado por Fobos apenas un día después del eclipse total observado desde la Tierra, ofreciendo una sorprendente coincidencia astronómica








