La economía de Marruecos está creciendo a un ritmo cercano al 5% anual. Esta tasa de expansión duplica prácticamente a la de España, motor de crecimiento de la zona euro. Cuando se analiza el 'boom' de la economía marroquí suelen aparecer como grandes pilares de la economía el turismo, el pujante sector del automóvil o la exportación de fosfatos. Sin embargo, hay otro elemento que no entra de forma directa en la ecuación del PIB, pero que es mayor que los factores comentados anteriormente y que impacta directamente en la renta disponible de los marroquíes. Es decir, aunque no computa en el PIB de forma directa, sí tiene un impacto indirecto una vez que los ciudadanos de Marruecos deciden usar esa renta para consumir o invertir. Este elemento son las remesas, que en lo que va a año han superado en cuantía a los ingresos por turismo o fosfatos. Además, España tiene un papel protagonista. La entrada de remesas se está incrementando gracias, en parte, al dinero que llega desde España. Esto, a su vez, incrementa el 'agujero' que tiene España en la rúbrica de rentas secundarias de la balanza de pagos, una 'fuga' que reduce la renta disponible de los hogares en territorio español.Según el último boletín mensual publicado este mes de junio por la Oficina de Divisas de Marruecos, las remesas enviadas por los marroquíes residentes en el extranjero ascendieron a 39.979 millones de dirhams (3.700 millones de euros) entre enero y abril de 2026. Esta cifra representa un incremento de casi el 10% con respecto a los 36.426 millones de dirhams (3.400 millones de euros) registrados en remesas durante el período de enero a abril de 2025.