Cantabria se ha convertido desde hace ya algunos años en un destino turístico preferente. Su riqueza natural, su arquitectura, su gastronomía… sus atractivos son incontables. Y aunque la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, asegure que no hay masificación turística, lo cierto es que al llegar el verano los ciudadanos se las ven y se las desean para tratar de llevar su ritmo de vida habitual ante la avalancha de visitantes. Visitantes que ahora empiezan a quejarse de los propios vecinos, cuando lo normal suele ser al revés.

En concreto, lo han hecho a través de las reseñas de Google, y más en detalle, han empezado a valorar con mala puntuación a uno de los pueblos más bonitos de Cantabria, Bárcena Mayor. Lo más llamativo es que dichas quejas no vienen por una mala comida o una atención turística deficiente. No, en realidad se quejan de la vida diaria de los vecinos.

Para quien no lo conozca, Bárcena Mayor es un pueblo que parece anclado en el tiempo, con casas de piedra y calles empedradas. Por cuestiones de conservación y espacio, no está permitido el acceso en coche a sus calles, estando habilitado un aparcamiento a las afueras del pueblo. Solo los vecinos y algún vehículo habilitado pueden acceder, algo que a los turistas parece molestarles.