La relación comercial entre España y Marruecos tiene una dimensión energética que, aunque menos visible, resulta estratégica para el modelo de crecimiento económico perfilado por Rabat durante las últimas décadas y que está basado en una actividad industrial con sinergias con Europa.Según los datos elaborados por EFE a partir de información de distintos organismos oficiales, la electricidad que Marruecos importó desde España en 2025 equivalió al 8% de su demanda anual, mientras que el 23% de las compras de productos petrolíferos que realizó durante este periodo procedió de territorio español.
Interconexiones clave
Marruecos dispone de generación eléctrica propia y no depende exclusivamente de España para abastecer su demanda.
Sin embargo, los dos enlaces submarinos que conectan ambos países por el estrecho de Gibraltar tienen un "papel esencial en la estabilidad del país marroquí", cuenta a EFE el profesor de EAE Business School, Manuel Antonio Fernández-Villacañas.
Esta cooperación comenzó en 1997 con una primera línea de 700 megavatios (MW) que, en 2006, se amplió hasta los 1.400 MW, recuerda el analista Ignacio Urbasos en una publicación en el Real Instituto Elcano.






