LONDRES (AP) — La telenovela estadounidense de larga duración de la familia real regresa a Gran Bretaña. La pregunta es si florecerá en un feliz reencuentro o si derivará en ira, división y caos.El príncipe Enrique y su esposa, Meghan, planean regresar al Reino Unido desde California en cuestión de semanas. Ya han inscrito a sus hijos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5, en escuelas británicas para que puedan comenzar el trimestre de otoño con sus compañeros de clase.La noticia de la decisión sorpresa, que se conoció a última hora del miércoles en artículos publicados por los periódicos Telegraph y Sun, ha desatado un amplio debate sobre dónde vivirá la pareja, quién pagará su seguridad y si algún día volverán a desempeñar funciones reales.Pero quizá el asunto más difícil sea si Enrique puede reparar su relación, antes estrecha, con el príncipe Guillermo, heredero al trono, que quedó devastada por las quejas muy públicas de Enrique sobre el maltrato por parte del personal del Palacio de Buckingham, el racismo en la familia real y los fallos de la monarquía. También hay preocupación de que Enrique y Meghan puedan intentar eclipsar a Guillermo y a su esposa Catalina (conocida popularmente como Kate) cuando vuelvan a compartir el escenario británico.