Un complejo operativo de rescate permitió poner a salvo en la madrugada a un escalador que quedó suspendido a 2000 metros de altura mientras descendía en rápel del Campanile di Val Montanaia, una de las cumbres más emblemáticas de las Dolomitas friulanas, en el noreste de Italia.El hombre, nacido en 1973 y procedente de Venecia, había iniciado el descenso junto con una mujer que lo acompañaba cuando ambos tomaron por error una ruta desde la gran galería y se desviaron hacia el oeste, en lugar de continuar hacia el norte. El escalador fue el primero en iniciar el descenso y quedó atrapado en el vacío después de recorrer unos 50 metros.La situación entrañaba un riesgo adicional por el denominado trauma por suspensión, una condición potencialmente grave que puede producirse cuando una persona permanece inmóvil durante un período prolongado sujeta a un arnés, dificultando la circulación sanguínea.Personas que se encontraban al pie del emblemático obelisco advirtieron la emergencia y se desplazaron hasta el Refugio Pordenone, desde donde alertaron al centro regional de coordinación de emergencias."Misión imposible"El dispositivo movilizó a la estación de rescate alpino de Valcellina, un helicóptero medicalizado regional y una ambulancia. Sin embargo, las condiciones meteorológicas obligaron a modificar el operativo inicial, donde los socorristas se enfrentaron a un escenario de "misión imposible".El helicóptero no pudo utilizar el cabrestante debido a la densa niebla y la escasa visibilidad en la zona de descenso.