Burgos (EFE).- Las excavaciones en el yacimiento de Klounioq (Burgos), la ciudad celtíbera de la que tomó nombre la posterior romana de Clunia, han permitido definir la torre fortificada junto a la puerta de entrada Este del recinto amurallado, que ya desveló el georradar el pasado año, como parte de la estructura defensiva singular propia de una ciudad que fue dos veces asediada: por los romanos y los vacceos.

El equipo investigador liderado por el arqueológico Luis Valdés volvió a principios de julio al yacimiento, localizado en los cerros ‘Los Castrillos’, en los municipios de Quintanarraya e Hinojar del Rey, justo enfrente de donde se encuentra la ciudad romana de Clunia, en Peñalba de Castro, al otro lado del río Arandilla.

El objetivo era ampliar los hallazgos documentados el pasado verano, sobre todo las construcciones defensivas y la arquitectura asociada a la muralla, que fueron detectadas con georradar, y una zona artesanal, de trabajo de forja de hierro, y tal vez de bronce, por los restos materiales hallados.

También ahondar en los conflictos que vivió esta ciudad arévaca, ocupada entre los siglos IV y I a.C, que fue frontera con el mundo vacceo, y que acabaron dando lugar a la ciudad romana de Clunia (siglos I a VII d.C.), en una ubicación distinta, un siglo más tarde.