CIUDAD REAL.- Cuatro mil años después, la Motilla del Azuer todavía guarda respuestas sobre las comunidades de la Edad del Bronce que habitaron este enclave de Daimiel. Una nueva campaña de excavaciones busca ahora conocer mejor cómo eran sus viviendas, su vida cotidiana y la relación que mantenían con sus muertos.
Los trabajos se concentran de nuevo en dos espacios especialmente relevantes para comprender a aquellas poblaciones: la zona de hábitat y la necrópolis. En ellas el equipo arqueológico pretende ampliar las áreas investigadas durante campañas anteriores para obtener nuevas pistas tanto de las viviendas como de las costumbres funerarias de quienes ocuparon la Motilla hace cuatro milenios.
Una nueva campaña que arrancaba este lunes y que se prolongará hasta el próximo 28 de agosto.
Más terreno para descubrir cómo vivían
El arqueólogo municipal y codirector del proyecto, Miguel Torres, explica que uno de los objetivos pasa por dar continuidad a las catas abiertas durante los últimos años. Para ello, se ampliará el perímetro excavado entre dos y tres metros cuadrados, lo que permitirá profundizar en la configuración de los espacios domésticos.







