14/07/2026 a las 02:04h.

Azorín apenas tenía ocho años cuando quedó fascinado en Yecla por las extrañas esculturas descubiertas en el vecino Cerro de los Santos de Montealegre del Castillo (Albacete). «Las he mirado y remirado largos ratos», escribiría años después, aún intrigado por ese «templo de vírgenes ... y hierofantes» y esa «ciudad espléndida y maravillosa» de la que creía que procedían. También Jesús Robles (Getafe, 1996) era un niño cuando comenzó a interesarse por el mundo de los iberos que se dio a conocer con esas misteriosas estatuas.

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