A orillas de la carretera N-6 y al paso por la localidad de Guadarrama existe un área recreativa, con mesas para merendar bajo el pinar y columpios. Hay en este paisaje una placa hincada en el suelo, medio escondida en un lateral, cuya naturaleza desconocen muchos de los visitantes locales y domingueros, Una placa modesta que recuerda a una lápida, a menudo rodeada de una montañita de piñas y latas viejas. La inscripción dice “Josep Suñol i Garriga. Barcelona 2-VII-1898. Guadarrama 6-VIII-1936”.

Cuando escribo estas líneas es 15 de agosto, ha caído una tormenta de verano y Guadarrama celebra, como la mayoría de los pueblos de España, una de sus fiestas patronales. En el área recreativa, conocida como El Gurugú, la placa llama la atención de lo habitual. Luce colorida.

Sobre la piedra se sostiene una bufanda del FC Barcelona. A los pies, un ramo de rosas rojas y una corona de flores. Suñol i Garriga (o Sunyol i Garriga, como escribiremo en este artículo) fue diputado en cortes por ERC y presidente del FC Barcelona. Fue asesinado as tropas franquistas en un punto indefinido de la carretera, pero cercano al del homenaje, el 6 de agosto de 1936.

Con motivo del 90 aniversario del su asesinato la Comissió de la Dignitat, el Fútbol Club Barcelona y diversas entidades le hicieron un homenaje público, cuyos restos explican las poco habituales flores y la bufanda sobre la placa.