En 2027 volveremos a contar cuántas mujeres ganaron una presidencia municipal. Y habrá que hacerlo, pues alcaldesas y alcaldes ocupan la máxima posición ejecutiva del municipio y la llegada de más mujeres a cargos históricamente masculinos sigue siendo una medida fundamental del avance de la igualdad política. Pero la paridad municipal también deberá observarse después de la elección, cuando se integren los equipos de gobierno y se decida quién ocupará la Tesorería, Obras Públicas, Seguridad Pública, Desarrollo Urbano o la Secretaría del Ayuntamiento. Es decir, también en las burocracias municipales.Durante años, el avance de la paridad en México se concentró sobre todo en las elecciones. La reforma de 2014 fortaleció la paridad en las candidaturas y la de 2019, conocida como Paridad en Todo, extendió el principio a otros ámbitos del Estado, incluidos los nombramientos del Poder Ejecutivo federal y de sus equivalentes en los estados. Los municipios, sin embargo, no aparecían expresamente. Eso cambió con la reforma constitucional del 15 de noviembre de 2024. El artículo 41 establece ahora que los nombramientos de las personas titulares de la administración pública en los estados y municipios deben observar el principio de paridad de género.Una revisión de las constituciones de las 32 entidades federativas muestra un panorama desigual. Algunas ya incluyen la paridad en los nombramientos municipales, y otras solo la contemplan en la administración estatal. Aunque las entidades debían armonizar su legislación con la reforma federal, en Jalisco, Tamaulipas y Coahuila las constituciones todavía no dicen nada sobre la paridad en los nombramientos de la administración pública, ni estatal ni municipal.Algunas leyes orgánicas municipales van más lejos. El Estado de México exige paridad en las titularidades de las dependencias, así como en las autoridades auxiliares y en las presidencias de las comisiones del ayuntamiento. Colima la establece para cargos como Secretaría, Tesorería, Contraloría y Seguridad Pública, mientras que Sonora la exige de manera general en la administración municipal.Una regla para los nombramientos no funciona igual que una regla electoral. Las candidaturas se registran ante autoridades que pueden verificar la paridad. Los nombramientos se hacen después, cuando se integra el gobierno municipal. Ahí no hay un conteo equivalente ni una autoridad que verifique automáticamente que cada administración cumpla.Esto deja dos preguntas. ¿Quién vigila la paridad después de la elección? ¿Qué pasa si un ayuntamiento no cumple? Que la obligación esté por escrito no garantiza que se cumpla.Los datos muestran avances desiguales y una distancia todavía amplia respecto de la paridad. Entre los censos de 2013 y 2025, las alcaldesas pasaron de 7.7% a 24.9%. En el mismo periodo, las mujeres titulares de dependencias municipales pasaron de 22.3% a 35.0% y las mujeres en el conjunto del empleo municipal de 30.7% a 38.4%. Ninguna de las tres dimensiones llega todavía al 40%."Mujeres en el poder municipal, 2013-2025"Nota. El Censo Nacional de Gobiernos Municipales reporta información con el año de referencia inmediato anterior.La presencia de más mujeres en los espacios de toma de decisiones es un paso importante, pero no el único. También importa cómo se distribuye el poder dentro del gobierno municipal. Si las mujeres se concentran en desarrollo social, cuidados o atención a las mujeres, mientras los hombres siguen al frente de seguridad, obra pública, infraestructura o desarrollo urbano, la paridad en números no necesariamente significa una distribución más equilibrada del poder.El Estado de México permite verlo con claridad. Un diagnóstico realizado en 2022 encontró que, de los 101 municipios analizados, solo 15 tenían gabinetes paritarios. Entre los 97 que informaron quién ocupaba la Secretaría del Ayuntamiento, apenas 18.6% tenían una mujer y en las tesorerías la proporción era de 33%. En cambio, los 91 municipios que reportaron información sobre sus áreas de atención a las mujeres tenían una mujer al frente.En 2027 volveremos a contar alcaldesas. Esta vez habrá que regresar unas semanas después y mirar también el organigrama. Contar cuántas mujeres llegan, dónde están y quién vigila que la paridad se cumpla. La paridad ya llegó a la Constitución. El reto ahora es hacerla efectiva en las administraciones municipales.* Profesora investigadora asociada de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Doctora en Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Sus líneas de investigación se centran en la representación de las mujeres en la administración pública, los gobiernos locales, así como en el desmantelamiento de políticas.Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.