Avanza La Chola Poblete (38) y, a su paso delicado, va desperdigando los colores de su vestido por el departamento. “Hay magia acá, ¿viste?”, dice mientras recorre el lugar con mirada chispeante, como si lo pisara por primera vez. Desde hace cuatro años, vive en la torre-cúpula de un icónico edificio de 1933, diseñado por los arquitectos Calvo, Jacobs y Giménez: un emblema racionalista y art déco en pleno microcentro porteño. Hacia un lado se intuye la Plaza de Mayo; hacia el otro, el Obelisco se mete por las ventanas. Entre risas, confiesa: “Cuando vivía en Mendoza, fantaseaba con que, si algún día me mudaba a Buenos Aires, quería un lugar donde se notara dónde estaba. ¡Y acá estoy, en medio del lío, en el centro de todo!”. Si bien estudió Artes visuales en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo (Uncuyo), la moda fue su primera gran pasión. “La primera diseñadora que me apoyó en

las primeras ferias que hice afuera fue María Cher. ‘Elegí lo que quieras’, me dijo ella. Lo mismo me pasó con Camila

Milessi y Emiliano Blanco, de Kostüme, que me vistieron para el premio de la Bienal de Venecia”, cuenta La Chola,

a quien vemos en el living de su casa, con un vestido de Desigual que trajo de