—Usted dice que el Estado no está solamente ausente en los márgenes, sino que en parte él mismo produce la violencia que se sufre. Me gustaría explicar a nuestra audiencia cómo es eso. —En el libro Entre narcos y policías, detectamos una serie de relaciones clandestinas entre actores estatales y organizaciones criminales; en particular, organizaciones dedicadas al pequeño tráfico de drogas. Y ahí vemos cómo en esas relaciones se trafica, además de drogas, información, balas, las armas con las que los narcos saldan sus cuentas entre sí. Y en ese saldar cuentas, matan a alguien o una bala se escapa, como pasó en Rosario, y mata a una chica de 14 años. Cuando hablo de la producción estatal de la violencia, estoy hablando de algo muy concreto que es: las armas y municiones que usan las organizaciones criminales para ejercer la violencia son provistas clandestinamente por el Estado. Esto no es un invento mío, sino que surge de una investigación de muy larga data en donde estuve estudiando, examinando, más de cincuenta casos judiciales, en donde vemos a partir de escuchas telefónicas registradas por el propio Estado, estas relaciones clandestinas que operan con mucha frecuencia. En inglés se llama “dark governance”, una especie de gobernanza oscura que no solo opera en Argentina, opera en Honduras, opera en El Salvador, opera en Brasil, opera en Ecuador. Relaciones clandestinas entre organizaciones criminales y actores estatales, producto de las cuales se ejerce poder sobre poblaciones marginales. Y cuando digo “ejerce poder” no estoy hablando de algo muy abstracto, sino que se regula la vida de la gente, cómo vive, cómo muere, dónde se puede mover, dónde puede organizarse. Pensemos en otro caso para salir del caso argentino; los colectivos de Venezuela encarnaban esas relaciones clandestinas entre Estado y organizaciones, algunas dedicadas a la delincuencia, que regulaban hasta el volumen de la música que se podía poner en un barrio. Eso quiere decir ejercer poder sobre poblaciones marginales. Entonces, cuando se habla de quién está detrás de la violencia en los márgenes, no hace falta rasgar mucho para ver algún actor estatal involucrado en la producción de la violencia. —Usted usa el término colusión para describir la relación entre actores estatales y actores criminales en la zona gris. ¿Qué diferencia hay entre la colusión y la corrupción, que pareciera ser claramente la palabra más adecuada?