La discusión sobre la pobreza en Argentina volvió al centro del debate tras la difusión de nuevos indicadores sociales. Para el sociólogo, Roberto Corne, uno de los principales problemas radica en la metodología utilizada para calcular tanto la línea de pobreza como la indigencia, ya que considera que los parámetros actuales no reflejan adecuadamente el costo de vida de los hogares.

El sociólogo explicó que históricamente el país utilizó dos sistemas de medición. Primero, el método de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), basado en carencias estructurales, y luego la medición por ingresos, que comenzó a implementarse durante la década de 1980. Según detalló, el cálculo actual parte de la denominada canasta básica alimentaria, construida a partir del concepto de “adulto equivalente”, y posteriormente se amplía para incorporar gastos en servicios, salud, educación y transporte.

Sin embargo, Corne cuestionó la base estadística utilizada para construir esos indicadores. "La encuesta de gastos de los hogares que se hace en Argentina es la de 2003-2004", explicó, y remarcó que esa referencia genera una subrepresentación de los valores actuales de pobreza e inflación.

Una metodología que genera controversias