Durante años, Natalia Basil ocupó un lugar secundario y casi invisible en la historia profesional de Fernando Cerimedo. Detrás del consultor político que pasó de trabajar como empleado de una empresa de taxis en Mar del Plata a convertirse en uno de los operadores digitales más activos de la derecha latinoamericana -con cursos y posgrados en su haber que no están comprobados- había una mujer con una trayectoria académica y laboral diferente. Según su perfil profesional, Basil es ingeniera química egresada de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), con posgrados en Gestión de Agua y Saneamiento y Sistemas de Control en la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). También declara una Maestría Internacional en Administración de Negocios y un doctorado en la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas. Trabajó durante años en AySA y en empresas vinucladas al sector de la energía. Ese perfil técnico, alejado de la comunicación política -el terreno en el que Cerimedo construyó su carrera-, explica su aparición al frente de áreas de gestión y sociedades vinculadas al consultor. Empresaria. Basil ya tenía una trayectoria propia cuando Cerimedo adquirió notoriedad política. Pero desde 2021 comenzó a figurar también en muchas de las estructuras empresariales vinculadas a la expansión del consultor estrella.
Natalia Basil, la esposa argentina y el verdadero cerebro detrás de los negocios de Fernando Cerimedo
Ingeniera química egresada de la UTN, Natalia Basil construyó una carrera técnica antes de convertirse en socia clave de Fernando Cerimedo en Numen y Madero Media Group. Pasó por la dirección de Apoyos y Asignaciones Económicas de Andis y renunció antes del escándalo de los audios de Spagnuolo. Nadia Beller la señaló como coautora de la filtración.













