23/08/2026 a las 01:24h.
No fue hasta el final, sintiendo la proximidad del negro lobo de la muerte, cuando dejó dicho algo parecido a unas últimas voluntades. «Quiero que me metan en una caja, con el traje de la película, y que mis cenizas vayan junto a mi jefe». ... Si de algo sabía Marcos Rodríguez Pantoja, criado entre ellos durante la década de su adolescencia, era precisamente de lobos, así que sabía lo que se le venía. En su habitación del Hospital de Piñor, un centro de cuidados paliativos a las afueras de Orense, susurró al oído de la enfermera que le pusieran «la medicina» contra el dolor, «pero no la que hace dormir». Se resistía a la sedación, el sueño del que era consciente que no iba a despertar. El 'niño lobo' de Sierra Morena se lo reconoció a su gran confidente y amigo Javier con toda la crudeza y sinceridad de que fue capaz: «Esto se termina, para siempre». Su luz se extinguió el sábado 15 de agosto, y con él se fue una de esas historias de la España del subdesarrollo y la miseria que hoy nos parece tan lejana como irreal.










