El pasado viernes arrancó la Premier League con el categórico triunfo por 3-0 del campeón defensor Arsenal sobre el modesto Coventry City en el Emirates Stadium, y millones de usuarios sintonizaron a la vez la vuelta de la liga inglesa. Pero, ¿qué la vuelve tan adictiva para los aficionados?

La respuesta no está únicamente en coleccionar nombres propios, sino en un armado perfecto que transformó a la competencia en el espectáculo más atrapante del planeta fútbol.

Más allá del nivel futbolístico, que también es un dato de mucho valor, la clave está en el dinero y en cómo se mueve. La Premier League funciona como un imán gigante para los grandes fondos de inversión del planeta.

Arsenal, el último campeón de la Premier League

Hoy en día, comprar un club inglés ya no es solo el capricho de un magnate, sino un negocio financiero rentable. Con estadios llenos, transmisiones de televisión con alta calidad y una reparte de ganancias muy pareja entre todos los equipos, hasta el recién ascendido tiene la billetera suficiente para armar un plantel competitivo. Esto genera un torneo donde no hay partidos aburridos ni resultados cantados.