Los ingresos de un nuevo contrato para televisar la competición en las Islas alumbran una Premier League en la que los clubs han gastado más dinero que nunca entre alertas sobre una burbuja que se pincha. El nuevo acuerdo supone un ingreso que frisa los 2.000 millones de euros por temporada y se agrega a los derechos de retransmisión internacionales, que todavía generan más dinero, pero las ganancias son similares a las de hace diez años. Al menos al acuerdo comercial con un banco se une ahora otro con una famosa cervecera. Además, rodará un balón oficial que trae consigo un cambio de proveedor. La competición genera por temporada algo más de 7.000 millones de euros, el doble que LaLiga, pero también es la más endeudada y la que más diferencia asume entre pérdidas y ganancias. También en la que más se invierte en fichajes: con quince días de mercado por delante ya van en 2.400 millones de euros y superan el total del pasado verano. En España esa inversión llega, por ahora, a los 480 millones, casi tres cuartas partes de ella a cargo de Real Madrid y Atlético.

Todo parece avasallador en la Premier, pero una mirada a los equipos más laureados esboza algunas paradojas. Hace cuatro años el Banco de Inglaterra ofreció a varios clubs ventajosos préstamos con la excusa de reforzar sus posiciones en plena pandemia, pero los agujeros contables no dejan de brotar. El Manchester United, que el curso pasado fue una calamidad y quedó en la peor posición (15) desde el descenso de 1974, debe en torno a 900 millones de euros y despidió el pasado mes de febrero a 200 empleados. Este verano ha pagado 225 millones para renovar su frente de ataque con Matheus Cunha, Bryan Mbeumo y Benjamin Sesko. El Liverpool, que es el vigente campeón y ha empatado con su archirrival en títulos de liga, no se ha dormido en los laureles. Nadie ha gastado más por ahora (supera los 300 millones), pero al menos ha ingresado por traspasos 196. El United nada. Justo en Anfield es donde este viernes (21.00 horas) vuelve a girar la rueda del fútbol con un duelo entre el Liverpool y el Bournemouth que dirige Andoni Iraola y que ha traspasado a casi toda su línea zaguera (Zabarnyi al PSG, Huijsen al Real Madrid y Kerkez al Liverpool) por 170 millones de euros.