NoticiaCon una propuesta centrada en platos equilibrados y frescos, este restaurante busca que más personas conozcan esta gastronomía del sudeste asiático. La decoración del local de Hà Noi rinde homenaje a los restaurantes de comida casera de Vietnam. Foto: Milton Díaz. EL TIEMPOPERIODISTA22.08.2026 09:01 Actualizado: 22.08.2026 09:01
Ubicadas a más de 17.000 kilómetros de distancia, quizás puede resultar difícil pensar, de entrada, qué tienen en común Colombia y Vietnam, un país latinoamericano y otro del sudeste asiático. Pero aún con cientos de diferencias, ambas gastronomías comparten un elemento esencial: las sopas. LEA TAMBIÉN En Colombia, un almuerzo casero tradicional normalmente incluye alguna sopa, y en eso no es tan diferente a Vietnam, que tiene como uno de los elementos centrales de su tradición culinaria al pho. Es por eso, en parte, que Alejandro Rincón y su esposa, Liliane Estefan, fundadores de Hà Noi Casa Vietnamita, creen que han encontrado tanta gente dispuesta a probar la comida de ese país y, quizás, a enamorarse de ella. El restaurante está ubicado en la Cl. 77A n.º 12-52, en el barrio Chapinero, de Bogotá. Foto:Milton Díaz. EL TIEMPO“La comida vietnamita tiene una gran característica, y es por lo cual también los colombianos nos enganchamos tanto, y es que gran parte de los ingredientes son muy parecidos a los de nuestra comida, y los platos vietnamitas tienen cosas que les gustan a los colombianos, como las sopas”, comentó Rincón. Estefan añadió que Bogotá tiene una cultura culinaria cada vez más rica, y que otro plus de la comida vietnamita es que es muy sana, “siempre tiene verduras, es liviana y equilibrada. Y el hecho de que se use pasta de arroz, y no de trigo, hace que los platos sean más livianos para la digestión”, expresó. LEA TAMBIÉN Lo central de la comida vietnamita es el equilibrio de sabores y la prioridad la tienen los ingredientes frescos, como las hierbas aromáticas y las verduras. Por eso, incluso una sopa de cocción lenta como el pho se siente liviana al primer bocado, al combinar también raíces y cilantro frescas.“La comida vietnamita es una comida muy casera, muy aromatizada, muy liviana y a mucha gente le gusta porque se vuelve casi una comida diaria. Es muy diferente de las demás comidas asiáticas, que son un poco más pesadas”, enfatizó Rincón. Él y su esposa conocieron esta gastronomía durante un tiempo en el que vivieron en París y añoraban una buena sopa para hacerle frente al frío del invierno europeo. Al descubrir platos como el pho, la comida vietnamita se convirtió en una de sus favoritas. Sus hijas, tiempo después, vivieron en el sudeste asiático y probaron estos platos en su lugar de origen. LEA TAMBIÉN Este año, teniendo tras de sí una experiencia de 25 años como restauranteros en Bogotá, la familia decidió embarcarse en un proyecto diferente, más pequeño que los restaurantes libaneses que tienen, con una carta más reducida y una apuesta por platos caseros, a precios muy asequibles para los bolsillos. De este modo, en mayo abrió sus puertas Hà Noi, cuyo nombre rinde homenaje a la capital de Vietnam y que, pese a ser una apertura reciente, ha ido sumando cada vez más comensales.La carta“Mi esposa tuvo la idea de este restaurante hace un año. Era la oportunidad, con toda la experiencia que tenemos, de hacer una cosa muy bien hecha. Buscamos un local y la hija menor nuestra, que es diseñadora, nos hizo todo el concepto de diseño de marca; mi esposa, que es arquitecta, diseñó el local, y otra de mis hijas, que es una excelente cocinera y ha vivido en el sudeste asiático, lideró la concepción de las recetas”, explicó Rincón. El restaurante, ubicado en el barrio Chapinero, tiene una carta que le da protagonismo a lo esencial. Entre las entradas se destacan los rollitos vietnamitas, que son de papel de arroz frito, rellenos de cerdo molido, fideos de arroz y vegetales (en su versión con carne) o de tofu y champiñones, vegetales y fideos de arroz (en su versión vegetariana). Ambos acompañados de lechuga y hierbabuena, y al combinarlos, cada bocado logra un sabor refrescante.Los rollitos vietnamita son una de las entradas más populares del restaurante. Foto:Milton Díaz. EL TIEMPOUna versión similar, pero no frita, son los rollos primavera, rellenos de pollo o de atún marinado; también hay gyozas de pollo, edamames y una entrada de tartar de atún. Por su parte, entre los platos fuertes, todos por debajo de 40.000 pesos, el imperdible es el pho, que puede ser de res, pollo, cerdo o vegetariano. En todos los casos, las sopas se cocinan por más de 10 horas, creando un fondo de sabor profundo, y se sirven con fideos de arroz, hierbas y raíces frescas. El plato se acompaña de una rodaja de limón, que le da un sabor ligeramente cítrico a la sopa, y si bien el caldo no es picante, quienes lo deseen pueden añadirle chiles frescos. El pho es una sopa de fideos de arroz con un caldo aromático de cocción lenta. Foto:Milton Díaz. EL TIEMPOOtro plato destacado es el Bo Bun, un bowl con fideos de arroz, una proteína (res, pollo limonaria, albóndigas de cerdo o cerdo acaramelado), ensalada fresca y un rollito vietnamita. Todo acompañado de una salsa suave y aromática, maní troceado y cilantro. La carta también incluye tres ensaladas (con pollo, atún o vegetariana), y algunas opciones de platos al wok, todas acompañadas de arroz jazmín, como el stir-fry, que trae carne molida, albahaca, chile, huevo frito y cebolla morada encurtida; el curry de pollo, un salteado de res y una opción vegetariana de vegetales salteados. Para quienes quieren probar varios platos, en el menú está la opción Ying-Yang, que por un precio de 50.000 pesos incluye media porción de pho y una porción completa de cualquier otro plato fuerte de la carta. Los comensales pueden elegir cuáles quieren y combinarlos, por ejemplo, un pho de res con un Bo Bun de pollo o un stir-fry. El Ying-Yang incluye media porción de pho y una porción de cualquier otro plato fuerte de la carta. Foto:Milton Díaz. EL TIEMPOEn general, los insumos de las preparaciones vietnamitas no difieren tanto de los que usa la cocina colombiana, pero se mezclan y cocinan de formas tan diferentes que el sabor es completamente distinto. LEA TAMBIÉN “En esencia son ingredientes muy parecidos, pero preparados en una comida muy diferente, entonces hay sabores que nos recuerdan mucho a nuestra cocina, pero que nos transportan a otro país”, dijo Estefan, quien añadió: “No vas a encontrar salsas industriales o cosas así, usamos ingredientes naturales y preparamos casi todo nosotros mismos”. El apartado de bebidas también es conciso, con agua, bretaña, coca-cola o sodas de la casa, que pueden convertirse en cocteles si los comensales quieren añadirles algún licor (ron, vodka, tequila o ginebra). También hay cervezas locales e importadas (de Japón y Tailandia), y vinos. Eso sí, hay una bebida insignia, el café vietnamita: una combinación de café intenso, hielo y leche condensada que, al tiempo que es dulce, es refrescante. Puede pedirse como postre, como el acostumbrado café después de almorzar, o incluso como acompañante para la comida, de hecho, es así como lo consumen en Vietnam, contó Rincón. La carta finaliza con dos opciones de postres, el coco brulée, una versión del crème brûlée francés, pero con crema de coco; y el tiramisú de coco, una adaptación con galletas de coco de este postre italiano. LEA TAMBIÉN En cuanto a la ocasión, se puede ir a almorzar o a cenar, pero el concepto fundamental, explicaron sus creadores, es que sea un lugar acogedor y con comida reconfortante que haga sentir a las personas como en su casa. “Queremos que esto sea una casa tanto para nuestros clientes como para nuestros colaboradores. Y cuando decimos casa lo que buscamos es que la gente venga, se sienta cómoda, esté en un ambiente tranquilo, feliz y agradable. Donde pueda comer rico y también compartir la compañía”, concluyó Estefan. Dónde y cuándoCl. 77A n.º 12-52, barrio Chapinero.Martes a jueves: 11:30 a. m. a 9 p. m.Viernes y sábados: 11:30 a. m. a 10 p. m.Domingos: 11:30 a. m. a 5 p. m.MARÍA ISABEL ORTIZ FONNEGRARedacción DomingoEn X: @MIOF_marfon@eltiempo.com Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








