Un metaanálisis con más de 480.000 personas vinculó subir escaleras con un menor riesgo de muerte cardiovascular y de mortalidad por cualquier causa (Imagen Ilustrativa Infobae)Elegir la escalera en lugar del ascensor parece una decisión menor, pero un nuevo análisis científico vinculó ese hábito con un menor riesgo de muerte cardiovascular y de mortalidad por cualquier causa. La información fue difundida por Prevention a partir de una revisión y metaanálisis publicada en el American Journal of Cardiovascular Drugs, que reunió datos de más de 480.000 personas de entre 35 y 84 años.Los investigadores analizaron nueve estudios y siguieron a los participantes durante unos 14 años. Al comparar sus hábitos diarios con su evolución de salud, detectaron que quienes subían escaleras con frecuencia tenían un 39% menos de riesgo de morir por causas cardiovasculares y una reducción del 24% en la mortalidad por cualquier causa frente a quienes lo hacían con menor regularidad.PUBLICIDADSegún consignó Prevention, los autores señalaron que estos resultados refuerzan la importancia de promover actividades cotidianas en el hogar y en el trabajo para favorecer estilos de vida más activos y reducir los riesgos asociados a la enfermedad cardiovascular.La relación entre actividad física y salud cardíaca ya cuenta con amplia evidencia, aunque este trabajo volvió a poner el foco sobre una conducta breve, concreta y fácil de incorporar a la rutina. El cardiólogo Paul Drury, director médico asociado de electrofisiología en MemorialCare Saddleback Medical Center, explicó que desde hace tiempo se sabe que una vida activa se asocia con menor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura.PUBLICIDADEl análisis también detectó que quienes subían escaleras con mayor regularidad tenían un 24% menos de riesgo de morir por cualquier causa (Imagen Ilustrativa Infobae)En declaraciones recogidas por Prevention, Drury sostuvo: “El ejercicio ayuda a bajar la presión arterial, mejorar el colesterol, sostener un peso saludable y fortalecer el estado general del sistema cardiovascular”. Dentro de ese marco, subir escaleras aparece como una forma práctica de sumar movimiento sin necesidad de organizar una sesión de entrenamiento.La cardióloga Shaline D. Rao, directora de servicios de insuficiencia cardíaca en NYU Langone Hospital—Long Island, remarcó que no se trata de cualquier actividad física. “Subir escalones combina esfuerzo muscular con trabajo aeróbico, una mezcla que exige más al cuerpo que otras formas de ejercicio de baja intensidad”, explicó al medio.PUBLICIDADLa caminata y la escalera comparten una ventaja central: ambas son accesibles y no requieren equipamiento. Aun así, los especialistas consultados por Prevention marcaron diferencias importantes. Caminar es un ejercicio aeróbico, ya que eleva la frecuencia cardíaca y aumenta la demanda de oxígeno. Subir escaleras también produce ese efecto, pero suma una carga adicional.PUBLICIDADLa escalera y la caminata son actividades físicas accesibles, pero subir escalones agrega fuerza y un mayor trabajo contra la gravedad (Imagen Ilustrativa Infobae)El entrenador Albert Matheny, cofundador de SoHo Strength Lab, explicó que este hábito combina trabajo aeróbico con actividad anaeróbica, propia de esfuerzos más intensos en los que el cuerpo recurre a la glucosa como fuente rápida de energía. A la vez, incorpora un componente de fuerza, ya que en cada peldaño los músculos deben empujar el cuerpo hacia arriba contra la gravedad.Ese esfuerzo extra permite entender por qué muchas personas quedan agitadas tras subir varios pisos, incluso cuando tienen un estado físico aceptable. Rao indicó que la escalera resulta singular porque pone a trabajar de manera amplia tanto al sistema cardiovascular como al muscular.PUBLICIDADEl nuevo análisis no surgió en el vacío. Investigaciones previas ya habían encontrado asociaciones parecidas entre subir escaleras y mejores indicadores de salud. Un estudio de 2021, citado por Prevention, revisó datos de más de 280.000 personas y detectó que quienes subían más de cinco tramos de escaleras por día en sus casas tenían menor riesgo de muerte prematura que quienes no subían ninguno.Un estudio de 2021 citado por Prevention encontró que subir más de cinco tramos de escaleras por día se asoció con un menor riesgo de muerte prematura (Imagen Ilustrativa Infobae)En ese trabajo, el nivel más bajo de riesgo apareció entre quienes realizaban entre seis y diez tramos diarios, una frecuencia relacionada con hasta 55 días adicionales de esperanza de vida. Aunque esa ganancia puede parecer modesta en términos individuales, los investigadores la leyeron como una señal del efecto acumulativo de los movimientos cotidianos sobre la salud a largo plazo.PUBLICIDADA pesar de los resultados, los especialistas advirtieron que el metaanálisis no demostró una relación causal. Es decir, no probó que subir escaleras, por sí solo, reduzca de manera directa el riesgo de muerte. Lo que mostró fue una asociación entre ese hábito y mejores resultados durante el seguimiento.Ese matiz es clave. Las personas que suelen elegir la escalera también pueden tener otras conductas saludables: moverse más, pasar menos tiempo sentadas o cuidar más su alimentación. PUBLICIDADDrury señaló que este tipo de estudio no permite afirmar que la escalera prevenga eventos cardiovasculares de forma directa, aunque sí suma evidencia en la misma dirección que trabajos anteriores.Los expertos advirtieron que el metaanálisis mostró una asociación y no probó una relación causal entre subir escaleras y la reducción del riesgo de muerte (Imagen Ilustrativa Infobae)Los expertos coincidieron en que caminar sigue siendo una práctica valiosa para la salud cardiovascular. Rao subrayó que continúa siendo una forma excelente de ejercicio. Aun así, para quienes disponen de poco tiempo, subir escaleras en el trabajo, durante las compras o en traslados diarios puede representar un impulso extra de actividad física.PUBLICIDADHalawa recomendó empezar de forma gradual, en especial en personas con antecedentes de enfermedad cardíaca. La sugerencia pasa por aumentar la cantidad de escalones de manera progresiva y evitar exigencias bruscas al inicio.El principal mensaje del estudio apunta a la importancia del movimiento repartido a lo largo del día. Elegir la escalera, caminar un poco más o interrumpir períodos largos de sedentarismo aparece como una estrategia simple para mejorar la salud cardiovascular. En esa lógica, un gesto cotidiano puede tener más peso del que parece.