Representantes de las Mipymes advierten que algunos negocios han cerrado por el aumento de sus costos operativos. (FOTO: La Prensa)Para una micro o pequeña empresa en Honduras, vender más no necesariamente significa ganar más. Los altos costos de la electricidad, las interrupciones del servicio y la extorsión están creando una combinación que, según representantes del sector, está obligando a algunos emprendedores a cerrar locales, reducir operaciones o trasladar sus negocios a sus viviendas para disminuir gastos.José Castañeda, representante de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), advirtió que la situación se ha vuelto especialmente difícil para establecimientos que dependen de refrigeración constante, como restaurantes, comedores, carnicerías y pequeños comercios de alimentos.Cuando se interrumpe la electricidad, no solo se detiene la operación: también puede perderse inventario.Para un negocio que maneja alimentos, mantener la cadena de frío es parte esencial de la actividad.Si la energía se interrumpe durante varias horas, productos como carnes, lácteos y otros perecederos pueden deteriorarse. El comerciante debe entonces asumir una pérdida que se suma a alquileres, salarios, impuestos y facturas de electricidad.PUBLICIDADLa Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) estableció para el tercer trimestre de 2026 una tarifa de L6,4693 por kilovatio hora para el servicio general en baja tensión, categoría en la que pueden encontrarse distintos establecimientos comerciales.Castañeda sostiene que algunos propietarios terminan pagando la planilla y los gastos operativos sin obtener prácticamente utilidad.“Una empresa no es para perder”, resumió.El cierre de una Mipyme también implica pérdida de puestos de trabajo e ingresos para las familias que dependen de ella.(FOTO: Hondudiario)El precio de la energía es solo una parte de la discusión. La Empresa Nacional de Energía Eléctrica continúa enfrentando elevados niveles de pérdidas, un factor que afecta directamente su situación financiera. El Fondo Monetario Internacional señaló en su revisión de 2026 que las pérdidas eléctricas siguen siendo uno de los principales factores detrás de las dificultades financieras de la ENEE y situó la meta para junio en 33,2%.PUBLICIDADPara las Mipymes, esa fragilidad termina manifestándose en incertidumbre sobre tarifas, calidad del suministro y continuidad del servicio.El sector empresarial espera que las reformas energéticas que se discuten en el Congreso permitan reducir costos y mejorar la estabilidad, aunque las diferencias políticas han retrasado una decisión definitiva.La segunda presión no aparece en ningún estado de resultados formal. Castañeda aseguró que comerciantes continúan cerrando o abandonando establecimientos por amenazas de estructuras dedicadas a la extorsión.No ofreció una cifra nacional de cierres y reconoció que no dispone de estadísticas oficiales que permitan cuantificar el fenómeno. Sin embargo, autoridades hondureñas mantienen operativos específicos contra redes que cobran dinero a comerciantes, transportistas y otros sectores.PUBLICIDADLa tarifa eléctrica constituye uno de los principales gastos recurrentes para numerosos pequeños establecimientos. (FOTO: El Heraldo)En marzo, la Policía informó que una estructura desarticulada utilizaba billeteras electrónicas y operaba en ocho departamentos, obteniendo varios millones de lempiras mediante cobros extorsivos.En julio, el Ministerio Público y la Policía Nacional anunciaron además una estrategia conjunta para reforzar investigaciones, seguir el movimiento del dinero y enfrentar nuevas modalidades de extorsión.Una gran empresa puede tener generadores eléctricos, seguros, varios locales y mayor capacidad para absorber costos inesperados. Una microempresa normalmente opera con márgenes mucho más estrechos.Si a una factura elevada se agregan alimentos perdidos por un apagón, alquiler, salarios y un pago ilegal exigido bajo amenaza, el negocio puede dejar de ser sostenible rápidamente.PUBLICIDADPor eso, algunos emprendedores terminan trasladándose a sus casas: eliminan el alquiler y reducen parte de los gastos fijos, aunque también sacrifican visibilidad y capacidad de crecimiento.El Ministerio Público y la Policía reforzaron en julio su estrategia conjunta contra nuevas modalidades de extorsión. (FOTO: La Tribuna)La advertencia de las Mipymes plantea así un problema que trasciende a cada establecimiento.Cuando un pequeño negocio cierra, también desaparecen empleos, ingresos familiares y actividad económica local. Y mientras Honduras no logre reducir simultáneamente el costo de operar formalmente y el costo impuesto por la criminalidad, abrir un negocio seguirá siendo más sencillo que mantenerlo funcionando.
El doble golpe que amenaza a las Mipymes: facturas eléctricas y cobros de extorsión en Honduras
El sector empresarial advierte que los cortes eléctricos, las tarifas y los cobros criminales están erosionando los márgenes de pequeños comercios. Restaurantes, pulperías y negocios con productos perecederos figuran entre los más expuestos.








