Vista general de la fachada del edificio de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) en Tegucigalpa (Honduras). EFE/Gustavo Amador/Archivo

La crisis del sistema eléctrico en Honduras mantiene las quejas por interrupciones, variaciones de voltaje y fallas que afectan a hogares y empresas. La directora ejecutiva de la CCIT, Paola Díaz, pidió reformas para modernizar el sector y sostuvo que los problemas de la ENEE frenan la actividad económica.La directora ejecutiva de la CCIT, Paola Díaz, sostuvo que el problema energético sigue entre los obstáculos para el desarrollo económico, en especial para las empresas que dependen de un flujo constante de energía para operar sin interrupciones.Díaz explicó que múltiples empresas afiliadas a la CCIT informan pérdidas y dificultades operativas por los apagones y deficiencias del sistema eléctrico, lo que las obliga a destinar recursos adicionales a la compra de plantas de emergencia, mantenimiento de equipos de respaldo y ajustes en los procesos de producción.PUBLICIDAD“Desde hace años hemos estado solicitando soluciones concretas para que este problema sea resuelto de manera definitiva. Lo que necesitamos todos los hondureños es contar con un servicio eléctrico eficiente, confiable y a un costo accesible”, expresó la representante empresarial.El sector empresarial advirtió que la inestabilidad del sistema eléctrico tiene un impacto directo en la competitividad del país, porque incrementa los costos de producción, limita la expansión de las empresas y reduce las posibilidades de atraer inversión nacional y extranjera.Paola Díaz, directora ejecutiva de la CCIT, sostuvo que los problemas de la ENEE frenan la actividad económica en Honduras.A eso se suma el efecto en el empleo, en especial en las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan mayores dificultades para sostener sus operaciones. La CCIT subrayó que un sistema eléctrico confiable es un factor determinante para el crecimiento económico, la generación de empleo formal y el fortalecimiento del clima de negocios.PUBLICIDADDíaz señaló que los indicadores financieros y operativos de la ENEE reflejan un problema estructural que requiere decisiones de fondo. Según su planteamiento, las pérdidas y el déficit de la estatal eléctrica muestran la necesidad de reformas para mejorar su eficiencia, sostenibilidad y capacidad de respuesta.Para la CCIT, la transformación del subsector eléctrico debe abarcar no solo la reducción de pérdidas técnicas y administrativas, sino también la modernización de la infraestructura, el fortalecimiento de la transparencia en la gestión y la mejora en la calidad del servicio a los usuarios.El sector empresarial advirtió que la inestabilidad del sistema eléctrico reduce la competitividad de Honduras y desalienta la inversión.Díaz también llamó a los diputados del Congreso Nacional a avanzar en el debate y aprobación de las reformas necesarias para modernizar el sector eléctrico y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. A su criterio, la falta de decisiones oportunas prolonga una problemática que afecta a toda la población.PUBLICIDADLos usuarios continúan informando interrupciones frecuentes en el servicio eléctrico en distintas zonas del país, lo que mantiene la preocupación tanto en el sector residencial como en el empresarial.El futuro del sistema eléctrico hondureño sigue en discusión. Hay coincidencias sobre la necesidad de reformas, aunque persisten diferencias en torno al modelo de gestión y al rol del Estado en la administración del sector. Hasta el momento el Congreso Nacional mantiene en discusión el paquete de reformas, mismas que fueron aprobadas en primer debate.