La electricidad aparece, además, como uno de los costos que más comprometen la operación cotidiana, mientras el robo hormiga y la extorsión completan un escenario que amenaza directamente la viabilidad de miles de establecimientos.
Por Mario Luis Fuentes.
Las tiendas pequeñas tiendas y micronegocios mexicanos están siendo golpeados simultáneamente por la inflación, el encarecimiento de la electricidad, la inseguridad, la extorsión y la reducción de sus márgenes comerciales. Se trata de la base de la pirámide económica del país y del ámbito que mayor cantidad de empleos genera en todo el territorio nacional.
En efecto, de acuerdo con los datos citados por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, 89.4% de los comerciantes percibe que la inflación afectó más a su negocio que el año anterior; 81.9% tuvo que reducir su margen de ganancia para conservar clientes y 89.1% incrementó sus precios. La electricidad aparece, además, como uno de los costos que más comprometen la operación cotidiana, mientras el robo hormiga y la extorsión completan un escenario que amenaza directamente la viabilidad de miles de establecimientos.
Los Censos Económicos 2024 del INEGI permiten dimensionar el problema. En sus resultados nacionales, los micronegocios representan 95.5% de las unidades económicas y ocupan a 41.5% de los trabajadores. Si se considera específicamente al sector privado y las empresas paraestatales, utilizando la clasificación por tamaño empresarial, las microempresas representan 97.2% de las unidades económicas y generan 51.3% del empleo, aunque reciben apenas 18.8% del valor agregado censal bruto. En el otro extremo, las grandes empresas constituyen únicamente 0.1% de las unidades, pero concentran 43.8% del valor agregado.








