Agosto entra en su recta final, pero las playas de Barcelona todavía concentrarán durante jornadas buena parte de la vida nocturna de la ciudad. Alargar una cena, quedarse charlando junto al mar o contemplar los últimos destellos del anochecer, y quizás algo más, son planes habituales en estas fechas tratando de estirar unas noches que empiezan a escurrirse de las manos por la vuelta a la rutina. El problema de estas noches, que cada día empiezan un poco antes por el empuje del equinoccio de otoño, puede aparecer cuando la noche termina convirtiéndose en una acampada o se utiliza la playa directamente para dormir.En esta materia, Barcelona cuenta desde este año con una nueva Ordenanza de Convivencia, aprobada el pasado mes de diciembre, una normativa que llevaba dos décadas en vigor y que se ha modificado para adaptarla a los nuevos usos del espacio público y endurecer algunas conductas incívicas. Sin embargo, este es un tema que sigue teniendo la misma consideración que años atrás.En concreto, la reforma no elimina la prohibición previa que ya afectaba a quienes utilizan calles, plazas y otros espacios públicos para dormir o acampar. La normativa vigente considera un uso impropio "acampar en las vías y los espacios públicos" y "dormir de día o de noche" en ellos. El artículo 57 establece que estas conductas constituyen una infracción leve y pueden sancionarse con una multa de hasta 500 euros."No se permite de día o de noche dormir en estos espacios", asegura la norma, que también prohíbe "un uso impropio" de los espacios públicos, y entre esos usos enumera también la acampada en este tipo de espacios.En el artículo 59 de la normativa detalla que hacerlo puede comportar sanciones de hasta 500 euros, dentro de la consideración de una sanción leve. Eso no significa, obviamente, que estar de noche en la playa sea por sí mismo sancionable ni que no se pueda despedir el verano sentado frente al Mediterráneo. La norma se refiere a dormir y acampar, por lo que conviene diferenciar estas prácticas de permanecer en la arena hasta tarde. Distinto en las playas metropolitanasEsta no es una situación aislada, pues una de las grandes playas metropolitanas, como es la de Badalona, refleja muy claro en la Ordenanza municipal de playas que están prohibidos los campamentos y las acampadas y aclara que "se asimila a acampar el hecho de instalarse a dormir en la playa".Además, el Ayuntamiento mantiene actualmente esa interpretación. En el bando municipal sobre las playas vuelve a señalar que la prohibición rige durante todo el año, de manera que el final del verano no es motivo para relajar la vigilancia.De hecho, este julio el consistorio anunció un refuerzo de la Guardia Urbana en las playas y advirtió de sanciones de 600 a 1.500 euros por determinados usos incívicos, como instalar mesas y sillas como si la playa fuera un espacio privado.Igualmente, en el extremo sur del área metropolitana, Castelldefels también avisa de que no se puede acampar en la playa. De forma nítida, subraya en sus preguntas frecuentes que "están prohibidos los campamentos y las acampadas en las playas", y lo atribuye en este caso a la Ley de Costas.