Andrés Saborido | Málaga (EFE).- De la alegría el primer mes por llegar con ilusión tras superar el peligro de la travesía al «pánico y miedo» después de un tiempo es el denominado ‘duelo migrante’ que han sufrido personas como Fahde el Bakkali, que llegó hace cuatro años a España desde Marruecos.
Cuando una persona migra, vive una «luna de miel», ha explicado a EFE Bakkali, quien ahora trabaja en Málaga para la Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes.
Hay una gran dificultad emocional que implica tomar la decisión de abandonar a la familia, según Bakkali, que ha confesado que siempre extraña su ciudad de origen, sus amigos de la infancia y los momentos compartidos.
Las fiestas y tradiciones se convierten en momentos significativos que despiertan la tristeza al no vivirlas de la misma manera en España, momentos en los que, según ha explicado Bakkali, se revive el dolor de dejar atrás las «reuniones y tradiciones».
A pesar de añorar a su familia, Fahde el Bakkali ha logrado establecerse e integrarse en el país, además de ayudar a otras personas que migran a España a adaptarse al país.









