0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa farmacéutica Reig Jofre pone un pie en una de las nuevas fronteras de la medicina. La compañía ha firmado este verano un acuerdo con GeneVector –una spinoff nacida en el 2021 en el centro tecnológico Leitat– para ofrecer servicios especializados en el sector de las llamadas terapias avanzadas o génicas. Estos tratamientos son capaces de modificar los genes dentro de las células de un paciente, por ejemplo, para curar enfermedades hereditarias. “Nuestra voluntad es crear una unidad con escala internacional, que pueda trabajar con cualquier gran hospital europeo o startups que estén en proyectos de terapia celular”, cuenta Ignasi Biosca, consejero delegado de Reig Jofre.GeneVector ya dispone de una tecnología validada para producir vectores lentivirales, una especie de virus modificados en el laboratorio que se usan para transportar genes terapéuticos hasta el interior de las células. Esta herramienta curativa se ha usado en distintas terapias CAR-T, un tipo de inmunoterapia contra el cáncer, en colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona. La alianza usará las instalaciones clínicas de GeneVector en el barrio del Poblenou, mientras que Reig Jofre aportará su experiencia industrial y comercial para escalar este proyecto. “Queremos hacer que este tipo de tratamientos sean lo más asequibles posible y dar acceso de forma universal al máximo número de pacientes”, expone Biosca.La alianza quiere escalar a nivel internacional estos tratamientos que modifican los genesHace tiempo que Reig Jofre puso en marcha la evolución para ser una empresa más biotecnológica, tras la compra de Leanbio a finales de 2025. Durante el segundo trimestre de este año, terminó la construcción de su nueva planta de 4.000 metros cuadrados en Sant Quirze del Vallès (Vallès Occidental) para producir principios activos biológicos. “Durante el segundo semestre esperamos conseguir todas las validaciones y tener los primeros lotes a principios de 2027”, dice Biosca sobre esta inversión de 25 millones de euros. Además, prevé terminar la fase clínica de su primer medicamento biosimilar, para iniciar el proceso regulatorio de cara al año que viene.Otro frente activo para Reig Jofre tiene que ver con su negocio tradicional de antibióticos y la planta de Toledo. La empresa ha puesto en marcha este verano una nueva línea de alta productividad, con una inversión de 15 millones en los últimos dos años. “Aumentaremos alrededor de un 50% la capacidad productiva de antibióticos inyectables hasta 120.000 tratamientos al día”, explica Biosca. La farmacéutica ha decidido centrarse en las referencias orales que pueden ser competitivas y abandonar el resto.Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).
Reig Jofre entra en las terapias génicas junto a GeneVector
La farmacéutica ofrecerá servicios con la ‘spinoff’ de Leitat








