Pablo Escobar tuvo aviones, haciendas, hombres a su servicio y una fortuna capaz de cumplir casi cualquier deseo. Pero ni todo ese dinero ni su poder pudieron darle libertad, tranquilidad ni paz. Sebastián Marroquín creció viendo de cerca el verdadero costo de aquella riqueza. Y, paradójicamente, fue su propio padre quien le enseñó el camino para no repetir su historia. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
“No tengo su dinero, pero tengo la libertad que él no pudo comprar”: hijo de Pablo Escobar cuenta cómo creció bajo su sombra y escapó de su legado
Sebastián Marroquín recuerda el día en que, a los siete años, su padre Pablo Escobar le confesó que era “un bandido”, las veces que intentó frenar su violencia, y el perdón que buscó ante más de 150 familias de víctimas. Ahora llega por primera vez al Perú con “Una Historia para No Repetir”, una conferencia que busca desmontar la narcocultura que convirtió a Pablo Escobar en mito.








