El cantautor ibaguereño Santiago Cruz abordó abiertamente dos de los capítulos más complejos de su vida personal: el impacto de la prolongada ausencia de su padre y su posterior batalla contra la adicción al alcohol y las drogas. Beyoncé donará un millón de dólares a las víctimas del terremoto en Colombia: así se repartirá la ayudaDurante su participación en el podcast Sin Reserva, conducido por el periodista José Fernando Patiño, el músico colombiano reflexionó sobre el proceso de sanación emocional que lo llevó a reconfigurar su vida personal y profesional.Durante la conversación, Santiago Cruz detalló las circunstancias particulares que marcaron la relación con su padre durante su juventud. Según relató el artista, entre sus 15 y 25 años su progenitor estuvo ausente tras ser condenado a diez años de prisión en República Dominicana, luego de verse involucrado en actividades de pilotaje vinculadas al narcotráfico.El intérprete señaló que, a diferencia de otras ausencias marcadas por el desconocimiento del paradero de un familiar, en su caso existía la certeza de la ubicación de su padre y de las razones legales detrás de su confinamiento. Cruz calificó este periodo como una etapa de alta exposición y vulnerabilidad emocional, donde la expectativa de un retorno cercano se extendió de manera recurrente durante una década.El reencuentro entre ambos ocurrió años después en Bogotá, cuando el padre del cantante regresó al país y acudió al sector donde el artista trabajaba. Santiago Cruz recordó haber pausado sus compromisos al enterarse de la llegada de su padre para acudir de inmediato a su encuentro en el barrio La Soledad.Al describir el momento de volver a verse, el cantautor recurrió a la metáfora de dos “puercoespines” intentando abrazarse, haciendo referencia a la prudencia, el afecto acumulado y el temor a salir lastimados por la distancia. Pese a la tensión inicial, el artista destacó la disposición mutua de reparar el vínculo durante los dos años siguientes, periodo en el que mantuvieron contacto antes del fallecimiento de su padre.Santiago Cruz enfrentó un prolongado problema de adicción al alcohol y las drogas, refugiándose en el consumo como un mecanismo de escape frente a las heridas emocionales dejadas por la ausencia de su padre. El artista confesó que durante años permaneció “dopado” mientras administraba un bar en BogotáEl cantautor aclaró que sus composiciones más destacadas no surgieron de sus periodos de mayor turbulencia, sino de la comprensión y elaboración posterior de dichas vivencias.Un aspecto central de la entrevista fue la revelación de cómo el anhelo de construir una familia se convirtió en el principal detonante para buscar apoyo y transformar su estilo de vida. Santiago Cruz sostuvo que, aproximadamente ocho años antes de convertirse en padre, proyectó la llegada de su hija Violeta.Jorge Rausch reveló por qué prefiere mujeres 20 años menores que él: “Así como las mujeres miran...”El deseo de no ofrecerle a su futura hija la versión de sí mismo afectada por las adicciones lo impulsó a iniciar un proceso de reestructuración personal y rehabilitación. Si bien reconoció que el trabajo interior es continuo y que la crianza plantea retos constantes, resaltó el valor de asumir la responsabilidad de su propio bienestar como un paso indispensable para el ejercicio consciente de la paternidad.
“El vacío me llevó al consumo”: Santiago Cruz rompe el silencio sobre su lucha contra las drogas
Santiago Cruz detalló las circunstancias particulares que marcaron la relación con su padre durante su juventud.









